SOFÍA LÓPEZ - OURENSE
La tarde de ruta de dos motoristas ourensanos se saldó ayer en O Irixo con la muerte de uno de los conductores, que perdió el control de su vehículo y se salió de la vía, colisionando brutalmente contra la bionda, lo que provocó que saliese despedido y fuese a parar a casi 100 metros de distancia.
El trágico accidente de circulación ocurrió a las cinco y cuarto de la tarde de ayer en la carretera N-541, a la altura del punto kilométrico 41,300 a su paso por el municipio ourensano de O Irixo. El fallecido, Pablo D.R.P., de 30 años y vecino de Ourense, llevaba puesto el casco, al igual que su amigo, según indicó la Guardia Civil de Tráfico.
Al lugar del siniestro acudieron agentes de la Guardia Civil, así como una ambulancia sanitaria e incluso un helicóptero del 112 ante la posibilidad del traslado del joven a un centro hospitalario con vida. Sin embargo, el aparato abandonó el lugar ya que el ourensano había fallecido y el forense ordenaba posteriormente el levantamiento del cadáver, al que le será practicada la autopsia para determinar las causas de su muerte. Según la versión de su compañero de viaje, todo sucedió muy deprisa y señaló que no entendía cómo había podido perder así el control de la moto. A la vez, recordaba que la madre del fallecido era contraria a que su hijo circulara en dicho vehículo.