SOFÍA LÓPEZ - OURENSE
Aunque su trayectoria profesional comenzó hace muchos años, Ángel Barrera es comisario jefe del Cuerpo Nacional de Policía de Ourense desde el año 2007. Considera que el balance de estos últimos años es bastante positivo, porque la delincuencia en la ciudad no ha aumentado. Asegura que los porcentajes de eficacia son buenos, ya que están en torno al 50%, es decir, por encima de la media nacional, por lo que se siente orgulloso de los profesionales que están a su cargo. “Estoy muy contento con el trabajo de las distintas brigadas, que denotan una gran responsabilidad y competencia en este oficio”.
–¿Destaca y le preocupa la comisión de algún delito con respecto a otros?
–Últimamente aumentaron los delitos telemáticos, entre los que se encuentran los referentes a la pornografía infantil, aunque no se haya producido un número de casos alarmantes. Tuvimos constancia de tres y tengo que decir, que aparte de las investigaciones que se llevan a cabo desde Madrid, contamos con la colaboración de la ciudadanía. Hubo dos personas en Ourense que acudieron a la comisaría para denunciar que mientras chateaban en internet, les aparecieron páginas de pornografía infantil. El trabajo policial dio sus frutos.
–¿Qué recomendación daría a las familias con respecto a la proliferación de este tipo de delitos telemáticos?
–Yo recomiendo a los padres que controlen mucho las entradas de sus hijos en internet porque hay muchas páginas pornográficas, de agresiones violentas y además existen muchas sectas. No es conveniente que la gente menor pueda acceder fácilmente a estos portales y pienso que los padres deben ejercer una vigilancia extrema, tanto en sus domicilios como cuando los menores acuden a un cíber.
–¿Se han dado casos en Ourense de peleas grabadas con teléfono móvil y su posterior descarga en internet?
–No, en la ciudad no. Sólo atendimos una pelea de menores en un centro escolar, pero no tuvo más trascedencia que lo ocurrido en el momento. En Ourense se percibe que los educadores están muy pendientes de los alumnos porque no existe violencia en los colegios. No hay acoso escolar entre alumnos, ni de éstos hacia los profesores.
–¿Han aumentado los robos con motivo de la crisis económica que se está viviendo?
–No. El índice de criminalidad no ha aumentado en los últimos años, ya que es similar en todo este periodo de tiempo, lo que pone de manifiesto que está estabilizado.
–¿Y los malos tratos en el ámbito familiar?
–Las cifras no son excesivamente alarmantes, pero está claro que es un problema que está ahí, al igual que ocurre en el resto de España, donde por desgracia, todos los días se producen casos de violencia de género.
–¿Considera que la difusión de este tipo de noticias aumenta la comisión de estos delitos?
–Yo entiendo que los medios de comunicación se hagan eco de estos casos, pero a veces se insiste demasiado en ellos, lo que puede perjudicar a las víctimas. Son cuestiones que hay que tratar con mucha delicadeza. Hay que estar siempre al lado de la víctima, pero no sólo la de los malos tratos, sino a todos los niveles, como por ejemplo en robos en viviendas, atracos en la calle, violaciones o terrorismo. Las víctimas tienen que estar muy protegidas.
–¿Cómo están los casos sin resolver, como por ejemplo, el de la prostituta asesinada en la trasera de la cárcel de Progreso hace ya varios años?
–Hay que recordar que hubo detenidos, pero no hay nadie en prisión por estos hechos. Policialmente hubo conclusiones, pero la justicia no consideró que fueran suficientes. Lo mismo ocurrió con el homicidio de la calle Doctor Fleming, todavía sin resultados finales. A la justicia hay que ponerle encima de la mesa indicios racionales y pruebas, y a veces no es posible.
–¿Existen mafias extranjeras en la ciudad de Ourense?
–Las mafias son grupos organizados que llevan a cabo delitos graves como extorsiones, atracos, violencia máxima, robos con violencia en domicilios y aunque aquí se dio un caso de este último delito, fue un caso aislado, por lo que no podemos hablar de mafias en Ourense. Aquí por ejemplo, hay asentamientos de emigrantes rumanos, pero sólo cometen hurtos y robos. Además, algunas de estas personas son itinerantes.
–¿Qué opina de la declaración del dirigente gitano, Raúl Jiménez, encarcelado por amenazas a una funcionaria compañera y que dice haber sido víctima de extorsión por parte de rumanos?
–Es muy triste que se haya podido producir algo así dos personas tan cercanas. Nosotros montamos un operativo de vigilancia y lo detuvimos en el lugar de los hechos, pero será la autoridad quien decida su culpabilidad o inocencia. Si hace alusión a los rumanos, quizás haya tenido alguna relación anterior con ellos.
–¿Es importante el tráfico de drogas en Ourense?
–No existe tráfico de drogas a gran escala, aunque haya redes que operan entre las provincias de Ourense y Pontevedra. Sin embargo, no se mueven cantidades importantes, por lo que se puede decir que lo que hay es trapicheo callejero, que está muy controlado en zonas de ocio y colegios. En las ciudades pequeñas hay que luchar contra los trapicheros y los camellos medianos y bajos, que son los que hacen daño a la sociedad.
–Volviendo a los malos tratos. ¿Qué opina de la violencia de género de la que ha sido víctima Laura Alonso?
–Sin lugar a dudas, es una desgracia que nunca había tenido que ocurrir. Su muerte ha provocado el destrozo de dos familias, ha hecho mucho daño a los amigos y ha fracturado la convivencia en un pueblo, que tardará mucho en recuperarse de lo que pasó. Ahora, habrá que saber cuál fue el móvil que desencadenó los hechos.
–¿Con qué plantilla cuenta la comisaría actualmente?
–Tenemos 198 agentes, sin contar con los cuerpos generales. Es una plantilla que se incrementó bastante en los últimos tres años y quizás ésta sea la razón por la que estamos teniendo resultados positivos. El objetivo es poder controlar que los índices de criminalidad no aumenten en la ciudad.
–¿Son suficientes los medios humanos y materiales?
–Nos gustaría contar todavía con más agentes, y seguramente a los ciudadanos también. Aunque siempre nos parezcan pocos, hay que destacar la presencia de personal joven que tiene mucha ilusión por trabajar en temas de investigación. En cuanto a medios materiales, estamos muy bien dotados.
–¿Qué papel ocupan sus “mujeres” policías en la comisaría ourensana?
–En investigación criminal y en vigilancias son muy buenas porque tienen cualidades como la intuición y el raciocinio, que son envidiables. En violencia de género, delitos sexuales y temas relacionados con menores, tienen muchísima más capacidad para tratar con las víctimas, que se sienten en general mucho más identificadas que con los hombres a la hora de declarar. La presencia de la mujer en el cuerpo policial es de extrema importancia y pienso que sucede lo mismo en materia judicial, con las jueces, fiscales y abogadas.