X.M.C. - OURENSE
La Virgen de los Milagros reestrenó el manto originario de la Coronación en el día grande de la fiesta que se celebró ayer en Monte Medo (Baños de Molgas), restaurado durante casi dos años con hilo de oro por las Esclavas del Santísimo y de la Inmaculada, expertas en este tipo de tareas.
En la jornada de ayer fueron varias decenas de miles de personas las que acudieron al santuario para asistir a las diversas misas que se celebraron, especialmente a la de doce, seguida de una multitudinaria procesión, en la que los devotos hicieron generosas ofrendas, pese a la crisis, que según el superior y rector de los Milagros, José Manuel Villar Suárez, ayudarán al mantenimiento de edificios y a sufragar los gastos de la comunidad religiosa durante el año, mientras que la rehabilitación de retablos y de las pinturas del presbiterio, junto con los tres altares mayores, que presentan deterioro, al estar atacados por la polilla y por la humedad –tienen "un valor patrimonial importante, incluso desde el punto de vista artístico"-– requieren apoyo de la Xunta.
El santuario de los Milagros es el que tiene "mayor culto de Galicia, después de la catedral de Santiago", según Villar. "Durante los nueve días se juntaron aquí más de 200.000 personas".
Por otra parte, ayer se celebró el día grande de la Virgen de los Remedios en Ourense.