X.M.C. - OURENSE
La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras procedió a la adjudicación definitiva de la obra de mejora del firme y construcción de aceras en el tramo final de la avenida de Zamora en Ourense, según la publicación realizada en el Diario Oficial de Galicia (DOG) correspondiente a la jornada de ayer.
El presupuesto de las obras asciende a 1.096.036 euros, que aporta la Xunta de Galicia. Construcciones Alea S.L. es la empresa encargada de acometer la actuación en un plazo de seis meses.
La Xunta resalta que ya se iniciaron los trabajos previos para ejecutar las obras, por lo que la empresa adjudicataria procederá en los próximos días a rehabilitar el firme de la calzada, mediante la extensión de una capa de mezcla bituminosa en caliente, previa realización de un fresado de cinco centímetros de la actual rodadura.
Las aceras, de nueva ejecución, se realizarán a través de la colocación de baldosas y los bordillos serán de granito asentado sobre base de hormigón con zonas rebajadas para el tránsito de personas con minusvalías, según establece la Ley de Accesibilidad.
El proyecto contempla la construcción de una glorieta de 50 metros de diámetro. Tras la explanación de tierras, la empresa procederá a la pavimentación de la calzada con firme compuesto por zahorra artificial y mezclas bituminosas. La parte central de la glorieta, que se ajardinará, además de dotarla con iluminación, estará confinada por un bordillo de granito rebajado y una franja anular de adoquín que permitirá que los vehículos puedan acceder a la zona en casos excepcionales, "por motivos de seguridad". La glorieta contará con una acera peatonal, colindante con el borde exterior.
La empresa adjudicataria acometerá la renovación de los servicios existentes. Las nuevas tuberías de la red de abastecimiento irán enterradas bajo una zanja, asentadas sobre relleno. Contarán con llaves de corte y seccionamiento, para independizar los circuitos. Durante el período de realización de las obras, se colocará una tubería provisional exterior para mantener el servicio de abastecimiento. La Xunta reconoce que existen pocas posibilidades para desviar el tráfico, por lo que se marca como meta provocar la menor cantidad de variaciones posibles y mantener el acceso a las propiedades colindantes. Se habilitará un carril, mientras se realicen trabajos en el otro.