REDACCIÓN - OURENSE
La parroquia de Santa María de Xestosa, en el concello ourensano de Toén, celebra hoy su tradicional misa dominical, que estará dedicada en esta ocasión a su vecina Laura Alonso, la joven cuyo cadáver apareció el pasado día 22 de agosto en un monte de esa localidad tras perder la vida supuestamente a manos de su ex novio, Javier Cruz, de 32 años y vecino también de Toén, quien se declaró autor del crimen.
A la misa de hoy está prevista la asistencia de la familia de la joven, sus padres Cesáreo y Ramona, así como Jorge, de 21 años y novio de la víctima.
Por otro lado, el Concello de Toén suspendió este fin de semana sus fiestas patronales y, según el alcalde Amancio Cid, "hoy se celebrará sólo la misa dominical, pero no incluirá siquiera la tradicional procesión en honor a San Antonio. El regidor añadió que el párroco de Toén no prevé realizar ninguna referencia al luctuoso suceso durante la homilía "para conseguir, con la colaboración de todos, que este concello, que ha sufrido tanto estos días, vuelva a la normalidad y no haya enfrentamiento entre familias", indicó el regidor.
Mientras, los amigos de Laura se plantean celebrar un homenaje póstumo a la joven en el campo de la fiesta de Xestosa en los próximos días. La fecha está aún por determinar, pero podría ser el próximo domingo, día en el que la joven estudiante de Formación Profesional en la rama de empresas hubiera cumplido 20 años.
Manuel Olleros, portavoz de la familia de Laura Alonso y tío abuelo de la joven, acompañaba ayer en su domicilio de Xestosa a los padres de Laura, a quienes, "a pesar del profundo dolor que están viviendo, les ha ayudado muchísimo el apoyo de las miles de personas que han venido a darles el pésame y reconocen que, pese al agotamiento que supuso el duelo, por lo menos ahora consiguen hablar, pues en los días anteriores no articulaban palabra", indicó.
Jorge, novio de de Laura Alonso, visita también casi a diario a los padres de Laura y está, según Olleros, "muy afectado por lo sucedido y le cuesta asimilarlo", indica el portavoz familiar.
Mientras en Toén en dos casas casas que distan apenas cuatro kilómetros entre sí, la de los padres del asesino confeso y la de los de la joven asesinada, " se viven los momentos más duros de su vida", indicó el alcalde. "A cada familia le tocará defender ahora a su hijo y lo mejor que podemos hacer los vecinos es ayudarles a mantener la paz".