M.J.A. - OURENSE
Estaban desempleados en algunos casos desde hace años, sin prestación de desempleo y en un contexto familiar con escasos recursos y con un claro riesgo de exclusión social. Ahora forman parte de la lista de 90 ourensanos que han conseguido trabajo gracias al Plan de Emergencia contra el Paro del Concello de Ourense.
Los logros de este programa fueron presentados ayer por el alcalde, Francisco Rodríguez, y el teniente de alcalde, Andrés García Mata, conscientes ambos de que "no hay mejor destino para dinero público que éste: ayudar a solventar los problemas de las familias ourensanas", ratificó el regidor.
Los dos representantes del bipartito comparecían juntos ayer para valorar lo conseguido. El Plan de Emergencia Contra el Paro tuvo una convocatoria pública a la que concurrieron 431 personas en plazo y otras 7 fuera de plazo, que reunían los requisitos exigidos por el Concello, como era ser personas desempleadas y tener la prestación de desempleo agotada en los últimos 18 meses. También deberían de pertenecer a unidades familiares en las que ningún otro de sus miembros tuviera trabajo ni percibiera renta alguna .
"Así empezamos con la primera fase del plan en la que fueron seleccionados los primeros beneficiarios", explicó García Mata. Hubo no obstante una segunda fase, en la que se seleccionaron a otras 54 personas. En este caso eran desempleados, que tenían también su prestación agotada, pero podrían pertenecer a familias cuyos ingresos brutos anuales no superaron los 15.000 euros.
Ahora estos 90 trabajadores han conseguido trabajo para un contrato de obra o por un servicio determinado y se dedican a partir de ahora a realizar obras de lo más variado, desde restauración ambiental a miradores, mejora de fuentes públicas, reparación del mobiliario urbano. "Demostramos que una institución aún cuando sea de ámbito municipal como ocurre con el Concello también puede actuar en situaciones de crisis económica como la que estamos viviendo, y ahora mismo una parte de la población lo está pasando realmente mal, también en Ourense", afirma García Mata.
Ahora mismo los trabajadores siguen adelante, en un amplio abanico de ocupaciones que van desde el cuidado de jardines, al mantenimiento del perímetro rural y zonas termales.