SOFÍA LÓPEZ - OURENSE
La búsqueda de Laura Alonso, la joven de Toén de 19 años desaparecida desde el pasado domingo, no ha dado resultados casi una semana después de que se pusiera en marcha el operativo de rastreo, que ayer integraron un centenar de personas entre efectivos de seguridad y emergencias, familiares, amigos y vecinos, algunos de ellos llegados de otros municipios.
Pero los esfuerzos por dar con el paradero de la joven de Xestosa no cesan a pesar de que pasan los días y el cansancio de todos los que la buscan día y noche es inminente. Por este motivo, Javier Martín, teniente de la Guardia Civil encargado de la operación, anunciaba ayer la ampliación de la zona de rastreo.
Así, a primera hora de la mañana, como ya viene siendo habitual en la última semana, Martín se disponía a distribuir a la gente en grupos y delimitar zonas de actuación. El operativo “peinó” los alrededores del centro escolar de Toén, la zona del tanatorio y la parroquia de Moreiras, un total de cuatro kilómetros cuadrados. “Eso no quiere decir que hayan quedado descartados los tramos que se han recorrido estos días, porque volveremos a incidir sobre ellos, por si quedan pruebas que no hayamos percibido”. Sin embargo, dijo, “de momento no hemos encontrado nada significativo, y por eso nos empezamos a centrar ya en otros escenarios”.
Rastreo en pozos
Entre las zonas de trabajo de ayer, se encuentran unos cinco pozos y alcantarillados, que el grupo de buceo de la Guardia Civil de A Coruña, compuesto por cuatro agentes, rastreó durante la tarde de ayer, sumándose así al resto del operativo desplegado durante la última semana. “Se han metido dentro del agua y comprobado los fondos, pero no han encontrado nada”. Según las previsiones, volverán a Toén el lunes.
Javier Martín insistía en que a pesar de las dificultades de la orografía del municipio de Toén (arroyos, matorrales, zonas boscosas y de difícil acceso), “no estamos buscando al azar ni a ciegas, ya que estamos trabajando día a día en lugares en los que puede haber algo de interés para la investigación”.
En este sentido, añadió, “mientras no haya resultados seguiremos con el operativo, ya que no existe fecha de término de las tareas de búsqueda de Laura ni de cualquier indicio o prueba que nos pueda llevar a su paradero”.
Martín destacó la importancia de los vecinos en el operativo de búsqueda. “Reconozco que es un riesgo, porque se puede pisar o destruir sin querer alguna prueba que ayude a la investigación, pero está claro que ellos conocen mejor que nadie el terreno que recorremos cada día, y son de gran ayuda”.
Ayer fueron hallados varios discos compactos en las inmediaciones del colegio de Toén, que también fueron recogidos para examinar. Tras el hallazgo, dos agentes de la Policía Judicial hacían un exhaustivo examen visual del lugar, en busca de pistas.
Chaqueta lavada
La chaqueta negra hallada en la carretera de Moreiro y que resultó ser la que vestía Laura Alonso la noche que desapareció, fue lavada por la mujer que la encontró, que tenía intención de quedársela, y que después entregó a la Guardia Civil cuando se enteró de lo sucedido. A pesar de ello, la Policía Judicial analiza la prenda y los perros adiestrados para encontrar a personas desaparecidas, contaban con la ayuda de una camiseta propiedad de la joven, que aportaron sus familiares.
En la jornada de ayer, al igual que en las anteriores, se recorrieron pistas, zonas de monte, el helicóptero de Protección Civil sobrevoló el municipio de Toén y las lanchas volvieron a estar en el río. Pero de momento, la búsqueda continúa sin el hallazgo de la joven Laura.