A. C. - OURENSE
Fusión de ritmos es lo que recorre las venas de João Afonso. Y no podría ser de otra manera habiendo nacido en Mozambique y trasladándose posteriormente a Portugal. Ayer visitó nuestra ciudad para ofrecer un concierto dentro del programa Estivalia. Con el espectáculo “Um redondo vocábulo” pretende homenajear a su tío Zeca, reconocido compositor de la canción protesta de Portugal. Lleva recorridas diferentes partes del planeta, siempre con el lenguaje universal de la música.
– ¿Que significó en su vida su tío Zeca Afonso?
– Ha sido un ser muy querido para mí, que me ha marcado en muchos de los aspectos de mi vida. Ha influenciado en mi parte musical y cultural. Guardo en mi recuerdo grandes momentos de felicidad con él. Sin duda es una persona por la que siento un gran cariño y una gran estima, y siempre será así.
– ¿Cómo lo describiría a nivel personal?
– Siempre fue una persona con un gran sentido del humor. Además yo destacaría su generosidad. Como tío, desde mi punto de vista, siempre me resultó una persona muy interesante, con la que me gustaba compartir tiempo. Además era muy alegre e influyó en mi educación y en toda mi formación.
– ¿Considera que los mensajes y las denuncias que hacía su tío siguen siendo válidas hoy en día?
– Hay una serie de valores universales que se mantienen en el presente y que seguirán vigentes en el tiempo. Por otra parte de ciertas convicciones políticas me siento más distante, más apartado. Con todo, creo que la mayor valía de mi tío ha sido su obra, su inmensa capacidad creativa y su calidad poética. Esto debe ser lo más destacado.
– Nació y vivió en Mozambique hasta el año 1978, ¿qué recuerda de su infancia en aquel país?
– Los recuerdos que tengo son felices. Me viene a la cabeza el tiempo y con mis hermanos y mis padres, gozar de su compañía. También era fantástico disfrutar de los espacios abiertos. En aquel país identificaba colores, olores y sonidos únicos que no he encontrado en ningún otro lugar. Aquí contaba con una gran hermandad. La gente de Mozambique es especialmente cálida, sociable y abierta. Esto debe ser lo más destacado.
– ¿Encuentra algo en común entre su trabajo y la música popular gallega?
– Completamente. Existe una línea conductora importante, además estamos hablando de lenguas muy similares. Con respecto al mundo de la canción estamos muy próximos, prueba de esto son los nuevos músicos gallegos y portugueses. Los ritmos están muy próximos. De hecho admiro a músicos como Uxía o Berrogüetto.
– ¿Utiliza la música para comunicarse?
– Sin lugar a dudas. Tengo un lado muy introspectivo. Con la música soy capaz de controlar mi timidez y expresar mis preocupaciones. La música es mi forma de comunicarme. Con ella también transmito diferentes sentimientos como la amistad o el amor. Tal vez sea incapaz de comunicarme de otra manera.
– ¿Hay un perfil de público al que dirige su trabajo?
– No sabría decir. Lo que busco en un primer momento es sentirme satisfecho con lo que he hecho, con la forma y la actitud. El público es bastante variado, uno más infantil, otro más maduro y otra música más melancólica.
– ¿Cuáles con las novedades del espectáculo “Um redondo vocábulo”?
– Por una parte todos los textos son de mi tío Zeca. Por otra entra la particularidad del acompañamiento del piano. Requiere una especial concentración y compenetración.
– ¿Cómo asumió su participación en el festival por el vertido del “Prestige” en las costas gallegas?
– Fue realmente emocionante. Además participaron artistas de una gran talla. Me maravilló ver cómo tanta gente se reunía en torno a una causa como fue esa catástrofe medioambiental. Fue una muestra de solidaridad. Sentí que en Galicia existe un gran sentimiento de hermandad. Mi tío decía que era su segunda patria.