M.J.A. - OURENSE
El Concello de Ourense anuncia una política de contención del gasto en la gestión de las respectivas áreas para adaptarse a una más que previsible caída de los ingresos en 2010, motivada por un contexto general de parón económico, sobre todo de aquellos impuestos que tienen que ver con la construcción.
El concejal de Hacienda, Agustín Fernández, explica que no se trata de diseñar un plan concreto de ahorro en la gestión municipal, sino de racionalizar los gastos consiguiendo que cada una de las áreas municipales funcione del modo más eficaz y eficiente", explica el titular de Hacienda.
Deja claro que esto no va a suponer "tocar ninguno de los servicios que se dan al ciudadano, puesto que se van a mantener o a mejorar, incluso como es el caso del de Ayuda a Domicilio".
La rebaja de ingresos fruto de esta crisis generalizada afecta no sólo a las tasas municipales como las que se producen por nuevas matriculaciones, pues se da una menor venta de vehículos, sino a los impuestos sobre construcciones, licencias urbanísticas, IBI o plusvalías, y también va a haber menos transferencias del Estado.
No obstante el concejal de Hacienda del Concello de Ourense explica que esta directriz de ahorro no afectará tampoco a un compromiso que fue anunciado como pionero, el del pago a los proveedores en el plazo máximo de 60 días.
"Es un compromiso único en España y creo que ya ese está cumpliendo, pues cada año se genera entre 8.000 y 9.000 facturas en el Concello y debemos garantizar un pronto pago de las mismas", explica Agustín Fernández, "de hecho el compromiso es que si no cumplimos pagaremos al acreedores los intereses de demora".