IVÁN XIL - OURENSE
La crisis económica que azota el país se está mostrando especialmente dura con los sectores sociales tradicionalmente más discriminados laboralmente, como es el caso de la población femenina. En la provincia de Ourense el desempleo femenino ya se sitúa en casi un 25 por ciento por encima del masculino. Concretamente, de las 21.650 personas que se registraron en las oficinas ourensanas del Inem durante el pasado mes de julio, 12.289 fueron mujeres y 9.361 hombres.
Estos datos contrastan desfavorablemente con la media estatal, en donde apenas existen diferencias entre la población femenina y la masculina. En el mes de julio, los hombres registrados en el paro fueron 1.769.542, mientras que en el caso de las mujeres los registros ascendieron a la similar cifra de 1.774.553.
Si en los últimos años se había creado la sensación de haber experimentado ciertos avances respecto a la igualdad de oportunidades entre géneros, los últimos datos del paro alertan de la debilidad de esas conquistas sociales. Como reconoce el dirigente comarcal de la CIG en Ourense, Etelvino Blanco, “os sectores máis desfavorecidos pola crise son aqueles que se sustentaban en contratos de tipo temporal”, como es el caso de los jóvenes y de las mujeres.
La falsa sensación de los progresos laborales en materia de género también se deja intuir en el hecho de que el 75 por ciento de las mujeres registradas en el paro pertenecían al sector servicios, en su mayoría relacionadas con empleos de baja cualificación y, por tanto, con una importante diferencia salarial respecto a los varones.
Los sindicatos también advierten de que la situación se hará más traumática a partir del próximo mes de septiembre, ya que durante el período vacacional se incrementan los contratos temporales en el sector servicios, y que en Ourense supone un millar de puestos de trabajo, principalmente cubiertos por mujeres.
Mayores de 30 años
Las situación de discriminación laboral se acrecienta en el sector femenino que se sitúa por encima de los 30 años de edad.
Las tasas de inactividad entre este colectivo superan en un alto porcentaje a las mujeres con edades comprendidas entre los 16 y los 29 años. Los expertos apuntan a la maternidad como una de esas barreras que impiden el desarrollo profesional de las mujeres.
Entre las menores de 29 años, las mujeres inactivas en Ourense se elevan a las 9.200, mientras que las mayores de treinta se elevan a las 80.200, según los datos de julio del Instituto Galego de Estatística.