IVÁN XIL - OURENSE
La capital de la Baixa Limia se ha convertido durante estos días en un escenario marcado por la división político-cultural entre los partidarios de la romanización de la Gallaecia del año 137 antes de Cristo y los férreos defensores del modo de vida autóctono, fielmente representado por las huestes castrexas. Los dos únicos puntos de encuentro entre celtas y romanos que se han podido discernir hasta el momento giran en torno a los brebajes mágicos del dios Baco y a las melodías célticas que, en su conjunto, son capaces de convertir a los espíritus más belicosos en apacibles y simpáticos personajes.
A pesar de todo, la resaca devolverá a la realidad a los clanes castrexos para darse cuenta que los banquetes de confraternización y degustación de productos y licores, que durante la jornada de ayer compartieron con las legiones romanas, no fueron más que un pequeño espejismo. Los de Junio Bruto perderán el miedo al olvido cruzando durante la tarde de hoy el río Lethes y presentando batalla a los clanes celtas de la "civitas limicorum".
La invasión romana no será un simple paseo triunfal. Una vez llegados a la margen derecha del río tendrán que hacer valer su presencia por la fuerza, ya que una hueste de fornidos guerrilleros celtas los estará esperando para emprender la batalla decisiva que determinará el devenir histórico de Gallaecia durante los próximos 2100 años.
Previsiblemente, la historia volverá a repetirse y, tras la batalla, los legionarios romanos realizarán un desfile de despedida por las principales calles de Xinzo de Limia.
Organización vecinal
La novena edición de la Festa do Esquecemento no sería posible sin el trabajo que realizan el centenar de miembros de la asociación cultural Civitas Limicorum durante todo el año, así como del millar de personas que participan activamente en los festejos. Y es que en esta novena edición, la colaboración del concello se ha reducido a la parte de las infraestructuras, eliminando las ayudas económicas. A pesar de todo, el ímpetu de los vecinos por conseguir que esta fiesta de Interés Turístico Local siga mejorando no decae. Estos días visitaron Xinzo entre 10.000 y 15.000 personas.