REDACCIÓN - OURENSE
Recibos de la luz cuyo precio se dispara tras la polémica modificación de las tarifas eléctricas, o servicios de telefonía fija o móvil que incumplen sus promesas y envían luego minutas dispares a lo acordado. Esos son dos de los temas que más preocupan a los ourensanos y que están generando este año mayor número de quejas o consultas ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor, OMIC del Concello.
Con todo el número general de consultas ha crecido este año frente a las de 2008 y son ya más de 3.500 las dudas presentadas por los consumidores ante esa oficina municipal del Concello. Además en lo que va de año se han cursado 266 reclamaciones formales.
Una de las principales causas de este incremento en el número de personas que se pasan por la Omic se deben precisamente, según el Concello a la modificación de las tarifas eléctricas.
El servicio está abierto a todos los ciudadanos para resolverles cualquier duda legal relacionada con el comercio, o actuar como intermediario entre demandantes o demandados.
Los consumidores tienen la posibilidad de acogerse al sistema de arbitraje para beneficiarse a través de un sistema rápido y ágil de compensación económica por su reclamación. La OMIC pueden ser también agente mediador a través de un proceso en el que trata de conciliar las reclamaciones de los usuarios con los intereses de los demandados y si el conflicto no tiene solución amistosa, este se remite a los organismos superiores con capacidad para intervenir, como es el caso del Instituto Galego de Consumo.