SOFÍA LÓPEZ - OURENSE
La asociación de vecinos As Termas, en el barrio de A Ponte, exige al alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, que cumpla lo acordado con respecto a las obras de humanización de la Plaza 200, ejecutadas en el patio interior de la urbanización este año (fruto de un convenio del concello y el Instituto Galego de Vivenda e Solo –IGVS–) y cuyo resultado, dicen, "nada tiene que ver con el proyecto inicial ofrecido".
La vicepresidenta del colectivo, María José Martínez, hizo pública ayer esta denuncia –en nombre de las 256 familias que habitan las viviendas de promoción pública– en la propia plaza motivo de las quejas, y contó con el apoyo del grupo municipal del PP. Así, respaldando las críticas vecinales estuvieron allí los concejales Pepe Araújo, Odilo Masid, Aurelio Gómez Villar y Belén Iglesias.
María José Martínez recordaba ayer que el proyecto inicial de acondicionamiento del lugar incluía pérgolas de madera, "pero las han instalado de hierro macizo, con el consiguiente riesgo que supone, debido al elevado peso de este material, para las dos plantas de garaje subterráneas que hay debajo de la plaza". Apoyada en todo momento por los ediles populares, Martínez añadió que "hay trozos que se desprenden, por debajo acumulan muchísima porquería y los niños corren el peligro de hacerse daño con las esquinas de la estructura. Incluso instalaron un palco que tapa la parte trasera de varios negocios, entre ellos un bar que no puede colocar mesas y sillas por falta de espacio".
Bancos rotos
La vicepresidenta mostraba también cómo los bancos rotos de hierro se mezclan con los nuevos de madera que han sido sustituidos recientemente. "Son de una madera especial para suelos marítimos, y no valen para Ourense. El calor hace que desprendan resina continuamente y nos manchamos toda la ropa al sentarnos".
Otra de las quejas de los vecinos tiene que ver con una torre de metacrilato en cuyo interior hay cuatro puntos de iluminación. "Quedaron tapados, lo que merma muchísimo la intensidad de la luz en la plaza y además, las placas de colores se cayeron varias veces. Nos habían prometido luz indirecta y sigue siendo de obra, al igual que en los pasadizos". Exigen también la recolocación de las jardineras.