IVÁN XIL - OURENSE
La crisis económica, especialmente en el sector de la construcción, ha afectado de lleno a los colectivos más vulnerables. Entre ellos se encuentra una de las comunidades de inmigrantes con más presencia en nuestra ciudad, los senegaleses. El presidente de la Asociación de Inmigrantes Senegaleses de Ourense (AISO), Bassirou Sène, lamenta que el ochenta por ciento de sus compañeros están en el paro, cuando hace un año casi todos "teníamos trabajos fijos".
Bassirou reconoció que con la crisis "nuestra situación se vuelve más difícil de afrontar porque escasean lo recursos sociales", y temió que con la finalización de las prestaciones económicas del paro tengan que retornar a su país de origen.
El colectivo de senegaleses es uno de los que han experimentado una mayor capacidad de integración y convivencia, a partir del trabajo conjunto de AISO y el Concello, por lo que Bassirou muestra entusiasmo para "seguir trabajando con el área social del ayuntamiento en temas culturales, educativos y formativos, ya que han demostrado que realizan un trabajo excepcional en este campo."
La comunidad subsahariana en Ourense, que se cifra en unas 200 personas, demanda una mayor participación en las estructuras políticas y sociales. En este sentido, una de sus reivindicaciones se centra en el derecho a votar en las elecciones municipales porque "somos un colectivo numeroso y deberíamos tener la posibilidad de participar en la gestión de un futuro mejor", explica Bassirou. Este futuro no pasa por otro camino que no sea el de "la tolerancia y de la convivencia en paz respetando la condición individual de cada persona y de cada pueblo".