SOFÍA LÓPEZ - OURENSE
La concejala de Sanidade e Benestar Social del Concello de Ourense, Marga Martín, asegura que “si toda la crítica de la oposición a nuestra política social es por un apagón eléctrico puntual, señal de que vamos por el buen camino”.
La edil salía al paso ayer de la denuncia pública formulada el domingo por el concejal del PP José Araújo, que criticaba que un fallo eléctrico registrado el viernes en el Hogar del Traseúnte, trasladado provisionalmente al Seminario Menor, mantuvo sin luz a los usuarios todo el fin de semana. Araújo comunicó que los ocupantes de las instalaciones se vieron obligados a hacer uso del comedor y de los baños a oscuras, así como ducharse en agua fría.
La concejala reconocía ayer en que dicho apagón sucedió el viernes, y que afectó al baño y al comedor, pero insistió en que el sábado por la mañana ya estaba solucionado.
José Araújo criticaba también que los estudios arqueológicos que se sucedieron durante varias semanas en las instalaciones del Hogar del Traseúnte, ubicadas en la Plaza del Trigo, obligaron a convivir a los usuarios con las obras e inhalando el polvo que de ellas provenía.
Con respecto a estas molestias ocasionadas por las obras, la responsable del área social del Concello de Ourense matizaba que “antes de que comenzaran las tareas de reforma los usuarios del local ya habían sido trasladados al Seminario Menor”.
“Disparates”
La concejala reconoce que “estamos más que acostumbrados a disparates de este tipo por parte de la oposición”, a la vez que señalaba que “si la cantamañanada política costase un euro, al concejal José Araújo no habría sueldo que le llegara”.
Marga Martín añadía que “lo que sí tenemos que reconocer es que el Partido Popular no tenía ningún problema con la política social que llevaba a cabo durante su mandato en el Concello de Ourense, porque sencillamente no la tenía”.
Con respecto al Hogar del Transeúnte, dijo, “tampoco tenían incidencias los del PP con estas instalaciones de carácter municipal porque no las atendían”, una situación que a su juicio se extendía también a otros espacios dependientes del Concello de Ourense, tales como el comedor sobre ruedas, la farmacia a domicilio, la acogida temprana o los almuerzos saludables. “Es imposible tener problemas con aquello de lo que no se dispone”, señala.
La concejala insistió en esta línea en que “toda la política social del PP se parecía a las antiguas mesas petitorias del antiguo régimen”.
Por su parte, Araújo señalaba el domingo que para el Concello “hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda”.