J.FRAIZ - OURENSE
El alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, apela al entendimiento para respetar el derecho al descanso de los vecinos que residen junto a alguna de las zonas en las que se practica botellón. Con esta máxima, anunció ayer que el Concello va a reunirse el próximo mes de septiembre con representantes vecinales y colectivos de jóvenes para formalizar un "pacto cívico" capaz de garantizar el bienestar y descanso de los vecinos, aunque sin llegar a erradicar el botellón.
"Hay que eliminar del vocabulario la palabra prohibición, que tiene una connotación importante desde el punto de vista democrático", concretó. Además, el alcalde de Ourense salió al paso de las críticas vertidas por el Partido Popular acerca de la supuesta permisividad del regidor socialista: "El PP gobernó durante 13 años y hubo grandes problemas con el botellón. Si tiene algunas medidas mágicas pudo haberlas aplicado, o al menos que me digan cuáles son".
Para tratar de defender la labor del Concello argumentó que "nosotros fuimos los impulsores hace poco más de un año en promover reuniones con los alcaldes de las grandes ciudades, bajo la dirección de la concejala de Sanidad (Marga Martín), para buscar soluciones globales a un problema que afecta a todas las grandes ciudades, incluso con más incidencia que en Ourense".
Francisco Rodríguez abogó por defender los intereses de los vecinos, comprometiendo mayor presencia policial en las zonas, mejor delimitación y efectividad de los servicios de limpieza, pero especialmente lanzó un mensaje al colectivo de jóvenes. El alcalde aseguró que "nos afecta y nos preocupa" que los jóvenes, sobre todo los menores de edad, consuman "grandes cantidades de alcohol que perjudican su salud".