J.FRAIZ - OURENSE
Ojo al perro. Viajar en taxi con un animal de compañía no está garantizado en cualquier caso, aunque tampoco suele restringirse. Los chóferes de cada vehículo tienen la potestad para decidir qué animal se puede llevar en taxi, y también en qué condiciones es factible bajar la bandera.
El derecho de los taxistas, que aparece recogido en una ordenanza municipal todavía a la espera de ser aprobada definitivamente, queda a su criterio. "Depende de cómo sea el animal, pero si se trata de un perro muy grande yo prefiero que no suba", reconoce Julio, experimentado taxista de Ourense.
Otros chóferes cuentan algunas situaciones indeseadas por haber hecho la vista gorda, como la de un perro de cierto tamaño que destrozó el maletero del taxi durante un trayecto. Una queja menos agraviosa, pero real y frecuente, la expresa José Antonio, taxista que lleva en Ourense más de seis años:"Algunas veces tuve que aspirar todo el pelo por llevar a un perro grande".
Entre los conductores de este servicio público existe, por lo general, consenso. La mayoría –incluido el secretario de la Asociación Teletaxi de Ourense, Javier Martínez– defienden que "los animales tienen que ir dentro de un traspontín o en una caja" que, según pretende establecer la ordenanza municipal, deben sostener los dueños, "de forma que no ocupen los asientos".
Por el momento, la situación es heterogénea y las molestias, anecdóticas. Se dejan sin atender pocos servicios para viajar junto a animales de compañía, a pesar de no estar estipulado ningún tipo de suplemento en la carera, que sí puede aplicarse sin embargo a las maletas más grandes. Impera, en la mayoría de los casos, la tolerancia por parte de los taxistas, que relatan mayoritariamente traslados de animales al veterinario dentro, casi siempre, del traspontín o de una caja.
Cuando el conductor lo permite, el taxi en Ourense no es un medio exclusivo para perros y gatos. "Un día uno llevó una cabra", comentan varios chóferes entre risas, pero no hay historias más allá de los pequeños incidentes que puedan protagonizar perros y gatos. Con respecto a las nuevas filias, taxistas como Julio o José Antonio prefieren vigilar a los perros y no arriesgarse con otras especies, como serpientes y demás reptiles. Además, no recuerdan ningún servicio reciente en el que un cliente pretendiera llevar a estos animales como compañeros de viaje.