L.F. - ARNOIA
La XXX Fiesta del Pimiento de Arnoia contó ayer con personas de la tercera edad provenientes de toda Galicia. Unos 14 autobuses llegaron alrededor del mediodía para asistir a una comida en la que pudieron degustar el pimiento frito, relleno y en tortilla, además de un vino blanco de O Ribeiro y pan.
Fueron cerca de 500 los que participaron en esta actividad que es la primera vez que se organiza y que según el alcalde de Arnoia, José Camilo Fariñas Viso, "se llevaba años trabajando en ello", y en esta edición, tras recurrir a diferentes contactos de la Xunta, se ha podido materializar. La intención es darle continuidad en las próximas ediciones.
Así, los visitantes de la tercera edad fueron conducidos al llegar al pabellón deportivo, donde presenciaron la actuación de varias bandas de música y luego recibieron los tiques para la comida. Tras comer pudieron disfrutar de la actuación de un grupo de gaiteros y de la orquesta.
Para ser la primera vez que se lleva acabo esta xuntanza de mayores en la Fiesta del Pimiento los invitados, que lucían gorras de sus respectivos centros sociocomunitarios de donde procedían, se mostraron bastantes satisfechos con el convite, al que muchos no asistieron por miedo a la lluvia. Algunos de los buses llegaron con la mitad de las plazas vacías, a pesar de que en un principio estaban todas reservadas, pero los pronósticos de mal tiempo hicieron que esta xuntanza de la tercera edad se viera un poco mermada.
Pero al gran día de la festividad aún le quedaba la noche, que es cuando se suele constatar siempre una afluencia más masiva. Y mientras tanto, al medio día de ayer las grandes sartenes estaban llenas de pimientos para freír y cerca de éstas, echando una mano con los platos y demás, se encontraba el ex alcalde y actual delegado provincial de Xunta, Rogelio Martínez, que también tendría oportunidad de degustar los pimientos, muy merecidos, tras su labor como ayudante de cocina.
Para hoy se prevé acabar los 8.000 kilos de esta hortaliza.