REDACCIÓN - OURENSE
Efectivos de la Policía Local entraron hace unos días en el salón que la iglesia Evangélica tiene en la calle del Mercado, en el barrio de A Ponte de Ourense y obligaron a suspender el culto protestante que se estaba celebrando en ese momento y en el que participaban alrededor de 40 personas.
El motivo de esta incursión policial en pleno rito religioso no tenía en apariencia intenciones de tipo confesional, sino legal pues según los agentes habían sido enviados por el concello porque el bajo en el que se realizan sus cultos, carece de licencia de actividad.
Ayer Santiago Mella, representante de Iglesias Pentecostales de Galicia; David Rego, secretario ejecutivo del Consello Evanxélico de Galicia y Antonio Vázquez, pastor de la Iglesia Pentecostal de Ourense ofrecieron una rueda de prensa en Ourense, para advertir que lo ocurrido vulnera un derecho constitucional.
Según Santiago Mella, esta iglesia funcionaba en esa misma calle desde hace diez años y hace tan sólo doce meses, que se trasladó a otro bajo de la misma rúa Mercado. Pese a que iglesias evangélicas están asentadas en Galicia desde el siglo XIX y desde 1992 tienen acuerdos de colaboración con el Estado Español a través de la Ferede, que no exigen licencia de actividad para este tipo de locales de culto, "nosotros tramitamos todas las licencias para superar incluso aquello que nos exige la ley; el concello admitió todo el expediente a trámite y el retraso en la concesión se debe a la demora de esa administración".
En vista de lo sucedido con su sede en A Ponte, el Consello Evangélico de Galicia "en defensa de la libertad ideológica, religiosa y de culto que concede el articulo 16 de la Constitución", afirman, se ve obligado a convocar una concentración mañana sábado alas 18.30 en el parque de A Ponte donde oficiarán el culto por falta de local.