L.F. - O BARCO
El delegado provincial de la Xunta, Rogelio Martínez, recibió ayer a los representantes de los trabajadores de IPISA, a los del Comité de Empresa y a los portavoces de los sindicatos Confederación Intersindical Galega y Comisiones Obreras. Un encuentro en el que se le explicó a este cargo autonómico la situación por la que está atravesando el sector de la pizarra, y ante la cual Martínez les dejó claro que la administración autonómica sólo puede intentar que la empresa acepte escucharles para llegar a un acuerdo.
A las 17:00 horas de ayer, en la sede de la Xunta, el jefe territorial en materia de Trabajo y representantes laborales de la empresa y sindicales tuvieron un encuentro en el que los últimos pusieron en conocimiento del delegado provincial la situación por la que está pasando el personal de la pizarrera, que observaron "sin problemas económicos ni de liquidez, deben varias nóminas y hacen caso omiso a las reclamaciones hechas desde el Comité de Empresa".
Ante lo expuesto, Martínez observa que "la administración no es la empresa", y que se trata de un problema exclusivamente entre ésta y los trabajadores y que lo único que la Xunta puede hacer es "ver si conseguimos que la otra parte se reúna para hablar", ya que del resto "no se nos puede pedir nada más".