PATRICIA TORRES - OURENSE
El presidente de la Confederación Hidrográfica Miño- Sil, Francisco Fernández Liñares, afirmó ayer que el Concello de San Cibrao será sancionado con una multa administrativa como responsable del vertido al río Barbaña ocurrido la pasada semana y que acabó con la vida de 17.000 peces.
De esta manera, y aunque Fernández Liñares reconoció no saber aún cuál es la cuantía de dicha multa, fuentes jurídicas precisaron a FARO, que se sitúa en torno a los 6.000 euros.
Asimismo, el presidente de la Confederación Hidrográfica precisó que así como ellos sancionarán al Concello de San Cibrao como responsable de la depuradora, por la vía penal, será la Fiscalía en colaboración con el Seprona, como ya se adelantó en este periódico, la que buscará a la empresa de la cual se emitió dicho vertido, a la que se le acusará de un delito medioambiental.
De esta manera, tanto Fernández Liñares como el actual consejero de la Confederación Hidrográfica, Agustín Sevilla, explicaron que después del vertido al Barbaña el pasado 24 de junio, “la situación analítica actual, después de recoger entre cinco o seis muestras contrastadas con agua de la zona de más arriba de la depuradora, se ha llegado a la conclusión de que la evolución ha sido positiva, excepto en el caso del magnesio”.
De hecho, tanto Liñares como Sevilla indicaron que en la actualidad hay una cantidad de magnesio superior a la normal de 378 veces y afirmaron que “en el caso del zinc y el hierro que obtuvieron valores de 386 y 127 veces más altos de lo habitual en cinco días se había recuperado”.
En este sentido, Agustín Sevilla indicó que “lo que pensamos aunque es sólo una hipótesis es que la depuradora también se pudo ver afectada por el vertido por lo que está funcionando mal, lo que indicaría que sólo saliera mal este valor”.
Asimismo, el presidente de la Confederación indicó que “lo que ocurrió le podría haber pasado a cualquier depuradora porque el 90% de las que existen hoy en Galicia están preparadas para los residuos orgánicos pero no para los químicos”.
En este sentido, “la de San Cibrao como otras tantas, dado sus características de hallarse en un polígono industrial tendrá que ser reformada antes del año 2015 para evitar estos desastres y convertirnos así en referencia en la materia”.
En cuanto a la repoblación del río, Fernández Liñares indicó que “los 17.000 peces muertos representan casi la totalidad de la fauna existente en el mismo por lo que sería conveniente que la Xunta de Galicia se comprometiera a recomponerla de nuevo, que se tardaría en completar en un año”.
Eliminar presas
Por otro lado, también precisaron que la Confederación Miño-Sil prevé eliminar las tres presas que existen en el cauce del río Barbaña con el fin de beneficiar el flujo de la fauna. Una actuación que realizará Tragsa y que cuenta con un presupuesto de 333.000 euros, con cargos a los fondos del Plan E, y que consistirá en la demolición de las mismas y la retirada de los restos.
Además, la Confederación también procederá a limpiar el cauce del río a fondo para eliminar restos del ácido clorhídrico, al que le atribuyen en este caso la desaparición de ciertas partes de la flora.
Finalmente, el Concello de Ourense, trasladó ayer la solicitud al fiscal coordinador de Medio Ambiente y Urbanismo del Tribunal Supremo, Antonio Vercher, para que se encarguen de la investigación del río Barbaña.