A.F. - O CARBALLIÑO
El tráfico ferroviario entre los municipios de Maside y Ourense permaneció cortado durante más de una hora a mediodía de ayer debido a varios focos de incendios registrados cerca de la vía férrea, lo que provocó que un Talgo con destino la capital de España quedara retenido a la altura de Maside con 400 pasajeros a bordo.
Sobre las 15.00 horas fue cortado el tráfico entre ambos concellos, aunque según Renfe los focos de fuego “no eran importantes”. Sin embargo, eso no evitó que el Talgo de Galicia a Madrid, con unos 400 pasajeros a bordo, quedase retenido.
Aunque en un principio se sospechaba que los focos de incendio habían sido provocados tras el paso del último convoy por la zona –un tren de mercancías–, las dos inspecciones realizadas confirmaron que “no había ningún problema” en esa máquina, destacó Renfe.
No obstante, fuentes del 112 señalan que a las 14.18 horas de ayer una persona había alertado de que un tren de mercancías desprendía fuego por el último vagón, por lo que fueron avisados el centro de emergencias de Renfe y la Central de Incendios Forestales.
Posteriormente, Adif confirmó que en el tren de mercancías, que fue detenido en la estación de Santa Cruz de Arrabaldo, los técnicos no detectaron ningún problema. Los efectivos de extinción sofocaron las llamas y sobre las 16.15 horas quedó restablecido el servicio.
No obstante, el alcalde de Amoeiro, Rafael Rodríguez Vilariño, indica que recibió información sobre cinco focos de fuego que los trabajadores forestales atribuyeron inicialmente a chispas procedentes de un tren de mercancías que circuló por la vía poco antes de las 15.00 horas en dirección a Ourense.
El regidor recuerda que el último incendio registrado en la zona fue en junio de 2006 y correspondió al mismo tramo de vía, por lo que señala que aún está pendiente de que la justicia se pronuncie.
Incendio en Boborás
Sin embargo este no fue el único incendio que se registró ayer. Los efectivos de extinción de incendios se vieron desbordados, ya que casi a la vez se produjo un nuevo foco en el pueblo de Salceda de Cameixa, en Boborás, donde el fuego asoló cuatro hectáreas de superficie, siendo lo más grave el que las llamas llegaran a cinco metros de distancia de la casas, lo que causó gran alarma a los vecinos por la escasez de recursos.