M.J.A. -OURENSE
El alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, inauguró ayer en As Lagoas el primer centro de atención a hijos de familias monoparentales, un servicio que nace con vocación de facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral de aquellas familias en las que por diferentes motivos faltan el padre o la madre y que va destinado a niños de 2 a 12 años.
Este nuevo centro inaugurado ayer y pionero en su género en la ciudad comenzará a funcionar para prestar atención inicialmente a 30 niños y niñas y será gestionado por Cruz Roja. Las instalaciones están ubicadas en un luminoso bajo de 250 metros cuadrados, situado en la calle Vasco da Ponte, número 1, en el barrio de As Lagoas
Hasta allí se desplazaron ayer el alcalde, la edil de Benestar Social, área que coordinó este proyecto, así como ediles de ambos grupos políticos del bipartito para conocer unas instalaciones que han sido posibles gracias a un partida de 175.000 euros y que abrirá de 9 de la mañana a 9 de la noche.
La concejal de Benestar destacó el importante aumento de la monoparentalidad en la sociedad actual, y por eso se centraron como objetivo principal disminuir las consecuencias en el desarrollo y atención a hijos de familias cuyo padre o madre deben dedicar buena parte del día a trabajar.
El programa ya atendió hasta el momento a 256 familias y a 350 niños y niñas, pero la inauguración del local supone una apuesta sustancial por la mejora de infraestructuras. Está dividido en varias salas, destinadas a actividades educativas, juegos de ocio, de descanso, con áreas para que aquellos niños pequeños que pasan más horas puedan dormir, e incluso aulas de informática o de estudio para que los niños mayores puedan contar con apoyo en tanto su padre o madre no los llevan de vuelta a casa.
Luminoso y abierto al exterior, este centro ubicado en un amplio bajo, ofrecerá actividades educativas y lúdicas individualizadas y adaptada a cada edad y contará para ello con un equipo interdisciplinar de personal educativo y auxiliar con formación específica al respecto.
Un cuidado remate y adaptación de las instalaciones a las necesidades de los niños tratan de convertirlo en un espacio humano y estimulante para el adecuado desarrollo de sus futuros usuarios.