V. RODRÍGUEZ - OURENSE
A la presentación oficial del nuevo delegado territorial de la Xunta en Ourense, que tuvo lugar en el salón de actos del edificio administrativo, acudió una amplia representación de alcaldes de la provincia, que al término del acto coincidieron en demandar una mayor atención y, sobre todo, inversión para mejorar la situación actual.
De ahí que varios alcaldes del Partido Popular destacasen el compromiso asumido por el delegado Rogelio Martínez en lo que se refiere al diálogo y colaboración para hacer llegar al Gobierno gallego las necesidades que tienen los concellos, sobre todo los del medio rural.
El que se mostraba convencido del “buen papel” que realizará Martínez fue el presidente de la Diputación, José Luis Baltar, que felicitó de forma efusiva al que hasta hace pocos días ocupó la Vicepresidencia del organismo provincial durante dieciséis años y la portavocia del grupo popular, aunque no había sido su candidato para ocupar el cargo.
En cuanto al organigrama de las delegaciones –en las que habrá un jefe territorial en cada departamento de la Xunta en Ourense y va ser la persona que supla la figura del antiguo delegado y al secretario provincial, que será un funcionario–, los alcaldes fueron claros: “Esperemos que sea más operativo”, aunque se mostraron cautos, a la espera de “ver cómo va la cosa”. .
Sobre está cuestión, Rogelio Martínez señaló que en el nuevo organigrama “político sólo tiene que haber uno, que es el delegado territorial”, y subrayó que el resto “serán funcionarios que lo único que tienen que hacer es trabajar y estar a la disposición de los ciudadanos, e intentar ser leales a la Xunta de Galicia que es quien los pone al frente de esas responsabilidades”.
Dudas
Los que mostraron sus reticencias fueron los alcaldes socialistas que asistieron en su práctica totalidad al acto de presentación del nuevo delegado territorial.
Así, explicaron al unísono que “una cosa son la buenas palabras y otra diferente la realidad”, dejando patente las dudas sobre la gestión de Rogelio Martínez, que, aunque procede de la vida municipal, aludieron a diferentes actuaciones que vendrían a cuestionar ese ofrecimiento de “diálogo y colaboración”.
El alcalde de Ourense, el socialista Francisco Rodríguez, que compartió mesa presidencial con el titulaer de la Diputación, José Luis Baltar, y el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, fue más prudente y dijo que se debe dar un margen de tiempo al nuevo delegado territorial.
Y confía en que cumpla ese compromiso de ser “correa de transmisión” ante la Xunta de Galicia de las necesidades que tienen todos los concellos de la provincia, y lo que considera más importante, que las apoye.