CRISTINA G. / MOAÑA
Diez puentes, dos áreas con sendos molinos rehabilitados, bancos, paneles... es la obra de recuperación del sendero del río da Fraga, en Moaña, que el Concello adjudicó a la empresa Xestión Ambiental y que se incluye dentro de otros roteiros para disfrutar de la naturaleza en el municipio. La antigua ruta, de unos 6 kilómetros y que permanecía en un estado de casi abandono, no sólo va a ser acondicionada, sino que se ampliará hasta el nacimiento del río, en estado más virgen.
Roberto Gómez, natural de Pazos de Borbén, es el encargado de la obra que empezó a mediados de noviembre y en la que trabajan seis operarios que retomarán el trabajo tras la Navidad, el día 7. Asegura que ya se han restaurado hasta la fecha cinco puentes y dos se han hecho nuevos en un tramo de 2 kilómetros en la zona más baja del sendero y más unida al casco urbano moañés. A lo largo de todo el tramo se acondicionarán 10 puentes: uno que ya existe de madera y piedra, otro de hormigón que se cubrirá de madera y otro que se hará nuevo, también de madera. La intención es un sendero que atraviese en tantos lugares como puentes este riachuelo que Roberto Gómez asegura que se encuentra en buen estado de conservación. Otra de las actuaciones será en las dos áreas de molinos. En la primera ya hay dos preparados para funcionar; y en la segunda se van a restaurar otros dos y se van a exponer piezas antiguas de labranza y del oficio de molinero. De igual manera se van a colocar tramos de tarima y madera en las zonas del sendero que se suelen encharcar. Van a ser 130 metros lineales de tarima en tramos de 8, 15 y 40 metros.
La obra concluirá en un mes.