REDACCIÓN / CANGAS
El Club de Jubilados Santiago Apóstol de Cangas tiene los días contados en Casa Juan. Aseguran sus socios que sufren acoso por parte de las autoridades locales para echarlos de allí, con el fin de conducirlos hacia el local que Vicepresidencia de la Xunta tiene pensado abrir en la calle Baiona. La asociación de la séptima lista "A Borneira" mostró el sábado su solidaridad con este club de jubilados que se tuvo que marchar de su sede habitual en la Casa del Mar porque el edificio amenazaba ruina.
El gobierno local intentó modificar, sin conseguirlo, las condiciones del contrato que el anterior ejecutivo local -dirigido por José Enrique Sotelo- había firmado con los propietarios del antiguo restaurante Casa Juan, sito en las inmediaciones de la Rúa Real (en pleno casco antiguo de la localidad). La actual alcaldesa, Clara Millán, tuvo varias reuniones con ellos, pero no logró disuadir a los dueños del inmueble.
Avisos
El concello ya había advertido de que una vez se abra el local de Vicepresidencia da Igualdade e do Benestar el consistorio dejaría de pagar el alquiler de Casa Juan al Club de Jubilados Santiago Apóstol de Cangas. Cuentan que fueron ya advertidos del impago del recibo de la luz y que éste es el primer paso para el desalojo. La concejala de Benestar Social e Igualdade del Concello de Cangas, Begoña Pérez Santaclara, también advirtió con anterioridad que el ayuntamiento debía de tratar a todos los colectivos de jubilados por igual.
Lo que sí parece aún más incierto es el futuro de la vieja Casa del Mar, un año después del desalojo nadie sabe qué hacer con ella. El solar fue cedido por el Concello en su día para este fin. Pero hoy en día la propiedad no está clara.