El fuerte temporal que durante la madrugada y la mañana de ayer azotó el litoral de la comarca obligó una vez más a amarrar la flota, que no pudo salir a faenar a causa de los fuertes vientos.
Fue sin embargo la única incidencia de la jornada, en la que el clima dio una tregua a mediodía y permitió a los vecinos reanudar una actividad condicionada hasta mediodía por la lluvia y el viento.
Sólo en el municipio de Cangas se registró un hecho destacado, como fue la caída de unos cables del tendido telefónico en la carretera PO-315 que une las parroquias de Aldán y Darbo, concretamente a la altura de Varalonga. Operarios municipales se encargaron de retirarlos de la carretera para evitar riesgos.
La jornada fue más tranquila en Bueu y en Moaña, donde no se registraron incidencias destacables a causa del temporal.
Para hoy, las predicciones apuntan a intervalos bnubosos con chubascos intermitentes por la mañana, para mejorar por la tarde.