Los restos de "Gordon" tocaron la comarca de O Morrazo con menos fuerza de la anunciada. Difuminado y sin ojo, el huracán tuvo poca incidencia sobre la comarca morracense, que se había preparado por tierra y mar. Como si de una jornada de invierno se tratara, la mayor parte de la flota permaneció amarrada en puerto.
Siguiendo las recomendaciones establecidas, a la vista del mal tiempo, los marineros de la Cofradía de Moaña mantuvieron sus naves en puerto. Lo mismo hicieron en el cabildo buenense, donde únicamente cuatro barcos cerqueiros realizaron un lance nocturno hasta horas antes del inicio del grueso del temporal. Por otra parte, de los 150 barcos afiliados a la cofradía San José de Cangas, ocho embarcaciones retomaron su actividad hacia las 9.30 horas tras comprobar como amainaba el viento. La jornada contó con total normalidad en la Ría de Aldán, donde las embarcaciones pudieron faenar de forma habitual.
Transporte marítimo
El transporte de ría se vio afectado por la llegada de "Gordon". Las fuertes ráfagas obligaron a supender entre las ocho y las nueve y cuarto de la mañana el transporte marítimo. Durante una hora y media, el temporal obligó a paralizar el transporte entre Cangas, Moaña y Vigo.