El proyecto integra un plan de actuación en tres años. Finalizado este período, se espera constatar una serie de mejoras, como la generación de una oferta continuada de estas especies en el mercado, de modo que se eviten problemas de abastecimiento por temporales, mareas u otras circunstancias.
Además, las pruebas de estabulación y mejora de la calidad permitirá un mayor conocimiento y control sobre la duración del producto en circuitos comerciales. Las acciones de recuperación y gestión sostenible de cada recurso permitirá recuperar el stock e incrementar las extracciones en las zonas productivas.
El cambio de sistema de buceo en apnea y la introducción de medidas de seguridad mejorarán la salud de los productores. Los beneficios económicos aumentarían entre un 30 y un 40%, la mitad de los cuales se destinarían a costes de explotación. Las medidas beneficiarían a un total de 115 productores.