FRAN G. SAS - MOAÑA
El ORAL comunicó ayer al Concello de Moaña por escrito que el incremento del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) contemplado en el artículo 8 del conjunto de "medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera para la corrección del déficit público" –puesto en marcha en diciembre por el Gobierno presidido por Mariano Rajoy– no afectará a los residentes en Moaña. Y es que la actualización realizada a este respecto en el año 2007, con la elaboración de una ponencia de valores catastrales, hace que Moaña quede excluida de esas medidas, no aplicándose, por lo tanto, ningún incremento sobre los tipos establecidos.
A la vista de este escrito, a lo largo de 2012 los propietarios de Moaña pagarán un tipo de impositivo por sus bienes inmuebles del 0,4%, exactamente el mismo que venían afrontando en el año 2012. Esto contrasta con la situación de Cangas y Bueu, cuyos vecinos, como en la mayoría de municipios de España, sufrirán este año una subida del catastro que rondará el 25%. La razón es que no aprobaron una ponencia de valores entre los años 2005 y 2007.
Desde el ejecutivo local el alcalde, José Fervenza, valora positivamente que en la práctica en Moaña se congele este impuesto. Sin embargo, mantiene el rechazo a la subida realizada en 2007, una medida que le enfrentó abiertamente con el bipartito local hasta el punto de convertirse en uno de los principales asuntos de confrontación política a lo largo del pasado mandato. Fervenza insiste en que "os veciños de Moaña levan tres anos pagando máis que o resto, porque a suba se aplicou xa no ano 2007". Asimismo, alerta de que las propiedades de los moañeses están sobrevaloradas, lo que incide en que paguen una tasa más alta "porque a ponencia se realizou no ano 2007, en plena burbulla inmobiliaria e os prezos estaban inflados". Argumenta también que lo lógico era esperar a tener aprobado el PXOM para conocer la calificación final que tendría cada terreno.
El gobierno local no descarta emprender una nueva valoración catastral para subsanar estas deficiencias, sin embargo las dificultades de todo el proceso y sus costes podría retrasarlo. "Estamos estudando as posibilidades", señala Fervenza.
Pago fraccionado
Desde el Concello aseguran que ya están realizadas las gestiones para fraccionar el pago del IBI. Se trata de una medida que había prometido para minimizar el impacto de esta tasa en los bolsillos de los contribuyentes. Aquellos vecinos que deseen pagar el impuesto dividido en dos facturas semestrales deben solicitarlo al ORAL.