FRAN G. SAS - MOAÑA
Los comuneros de la parroquia moañesa de Meira están convocados este sábado, a las 17.00 horas en el colegio Reibón, para una asamblea extraordinaria en la que decidirán a qué empresa le conceden la parcela y la nave de A Borna que estaba utilizando el astillero Industrias Navales La Moa. Hay siete candidatas, y cualquiera de ellas contribuirá a generar actividad en Moaña en un momento complicado para la economía de los moañeses. Aunque la última palabra la tiene la asamblea de comuneros, la junta directiva está ultimando el estudio de las siete propuestas realizadas en donde el canon anual que están dispuestas a pagar para utilizar la nave será una de las claves. Los directivos presentarán sus favoritas en orden a los comuneros, pero ayer no se aventuraban a declarar qué empresa tiene más papeletas alegando que es la asamblea la que lo debe saber primero.
Lo que sí ha trascendido es la actividad de las siete compañías que han llegado al último paso. Dos de ellas también tienen como función la fabricación, reparación y venta de embarcaciones. Una tercera se encarga de prestar distintos servicios náuticos a los propietarios de barcos así como formación relacionada con el sector naval.
En otros sectores, están interesados en la parcela de 7.424 metros cuadrados una compañía de consulting empresarial, otra de montajes industriales, otra de conducción y estructuras metálicas y una última de suministros de fontanería y calefacción. El número de candidatas podría haber sido mayor, pero muchas de ellas retiraron su propuesta y otras no cumplían con los requisitos básicos de los comuneros.
Impagos
Una sentencia judicial permitió a los comuneros romper la concesión a Industrias Navales La Moa, toda vez que adeudaba las anualidades de 2008, 2009 y 2010. El canon anual que debía afrontar esta compañía del naval era de 12.000 euros y el contrato firmado en 1992 ligaba a ambas partes durante 30 años. La nave situada en este terreno comunal tiene un tamaño de 3.475 metros cuadrados. Ahora, la Justicia también ha concedido a la junta de montes la propiedad de todo el material que los responsables de La Moa dejaron en el interior de la nave. Y es que transcurrido el plazo establecido por la Ley se consideran bienes abandonados. Los comuneros pidieron a los aspirantes un plan para comprar o hacerse cargo de este material, lo que sumará a la hora de la elección del sábado. Varias embarcaciones a medio construir, maquinaria y otros componentes del astillero se unen ahora al patrimonio de la Comunidade de Montes.