FRAN G. SAS MOAÑA
El estudio de impacto ambiental presentado por la compañía italiana Enel Green ante la Xunta para construir y explotar el primer parque eólico de O Morrazo, denominado Pedras Negras, y que se extiende por los municipios de Moaña (Domaio), Marín y Vilaboa, indica que 13 de los 14 aerogeneradores para los que la empresa tiene permiso se instalarán en zonas que fueron arrasadas por los incendios en verano de 2006. El documento valora que el parque se ubique en un paisaje desarbolado y "cubierto por tojales y helechales". Únicamente se encontrarían bosque de eucaliptos en el entorno de uno de los molinos. Esta situación se presenta por la compañía como un argumento para obtener todos los permisos y acabar construyendo este parque que generará una potencia total de 42 MW. Eso sí, las intenciones iniciales se han visto reducidas para evitar la afección de elementos patrimoniales. Dos de los molinos se localizaban a menos de 200 metros del Petroglifo de Outeiro de Gorgullo y de un punto en el que se halló cerámica de la Edad del Bronce. El plan de levantar 16 aerogeneradores con capacidad para producir 48 MW de potencia se ha reducido a 14 molinos y 42 MW.
Enel Green reconoce que será necesario crear aproximadamente 17.302 metros de viales internos, no en vano en la fase constructiva tendrán que acceder camiones de gran peso. Para esta tarea se producirán movimientos de tierras, desbroces, explanaciones y aportes de material con efectos como la pérdida de calidad del aire, la posible modificación de la red de drenaje o el aumento del nivel de ruido.
Se ejecutarán excavaciones y cimentaciones para instalar los aerogeneradores y se crearán zanjas que permitan conducir el cableado eléctrico del parque. El documento también deja claro que esta instalación necesitará de una subestación eléctrica, en cuya construcción existe riesgo de contaminación en aguas superficiales o subterráneas.
Los planos presentados en este estudio demuestran que 11 de los 14 molinos previstos se ubicarán total o parcialmente en la parte alta de la parroquia moañesa de Domaio. El terreno de los concellos de Vilaboa y Marín, limítrofes con Domaio, también estarán afectados, aunque en mucha menor medida. Antes de que esta evaluación de impacto ambiental sea expuesta al público y entre en la fase de alegaciones, la Consellería de Economía e Industria recibirá las recomendaciones de cualquier particular y colectivo. La Plataforma en Defensa dos Montes do Morrazo y los Comuneiros de Domaio ya han anunciado que participarán para minimizar el impacto de un proyecto que consideran muy agresivo.
En cuanto al resumen de impactos potenciales, el estudio indica que la calidad del aire solo se verá afectada, moderadamente, en la fase de obra. También limita su impacto en la calidad acústica, en el suelo y en la hidrología, pese a los riesgos que había advertido previamente. Sobre los usos del suelo, Enel Green indica que la zona afectada se dedica a actividades agroganaderas y forestales. La limitación de uso se circunscribe al espacio más cercano a los puntos de aprovechamiento del viento.