F.G.S./G.M.P. - MOAÑA
Un espectacular incendio puso ayer en alerta a todos los vecinos del barrio moañés de O Casal, y obligó a movilizarse a los bombeiros do Morrazo, la Protección Civil, Policía Local y Guardia Civil. El fuego se decretó en la planta alta de una vivienda unifamiliar de tres pisos, el número 118. A falta de las conclusiones de la Policía Judicial, todo apunta a que el origen está en un fallo eléctrico como una sobrecarga o un cortocircuito, pues el matrimonio que reside en el inmueble explicó que en esa planta tienen varios componentes electrónicos como un órgano musical, altavoces, un ordenador o una plancha. La pareja se encontraba fuera de la casa en el momento en el que se decretó el fuego y fue alertada por sus vecinos.
A las 13.25 horas la columna de humo ya era visible desde buena parte del municipio, y los vecinos de las viviendas de alrededor, además de avisar al 112, no dudaron en coger las mangueras y empezar a rociar de agua el tejado para tratar de minimizar los daños. Los bomberos acudieron a la zona con tres camiones y un equipo de cinco personas, a los que se sumaron dos voluntarios de Protección Civil de Moaña. Pasadas las 14.00 horas ya tenían el fuego totalmente controlado, pero siguieron rociando la planta con agua para enfriar la estructura hasta las 17.15 horas.
Tras valorar lo ocurrido, desde Bombeiros do Morrazo explican que el fuego se decretó en la parte delantera de la buhardilla y se propagó por las vigas y las planchas de madera que forraban el techo. se extendió por toda la planta y la caída de tejas y de fragmentos de vigas fue constante. Los propios miembros de los equipos de emergencias retiraron todas las piezas susceptibles de caer, una vez que sofocaron el fuego. La ayuda de los vecinos fue vital, incluso para repartir refrescos y agua entre los equipos de emergencia en todo momento.
Solo la buhardilla se vio afectada, aunque será necesario analizar el estado en el que quedó la estructura de la casa. Las otras dos plantas apenas sufrieron daños, únicamente unas filtraciones pequeñas de agua ocasionadas por la rotura de una tubería, los bomberos cortaron el paso del agua para evitar que la situación fuese a peor.
En la vivienda únicamente residía un matrimonio, formado por: Isabel Chapela, de 53 años y Eugenio Tobío, de 61 años. Ambos se mostraron muy nerviosos cuando llegaron a la zona y no pudieron evitar las lágrimas, mientras eran animados por sus familiares y amigos. "Tiñamos roupa, libros e aparatos electrónicos arriba, e quedou todo queimado", lamentaba Chapela.
Albariños
Por otro lado, durante la tarde-noche del jueves los bomberos sofocaron otro fuego en el Camino de Albariños. Afectó a 300 metros cuadrados de terreno en donde se apilaban ramas de una tala realizada recientemente. Sobre las 22.00 horas el incendio estaba controlado.