ANA MOLANES- CANGAS
A pesar de que se llama Roberto Fidel Ernesto Sorokin Esparza, desde pequeño, en su barrio, sus amigos y familiares le concocen como Coti, y él se siente mucho más conectado con la gente con este nombre. El autor de éxitos como "Nada fue un error", "Perdóname" o "Antes que ver el sol",está a punto de terminar su gira por España y comenzar otra por Argentina, que le mantendrá ocupado hasta finales de año. Mañana realiza una parada en Cangas para deleitar a los fans con algunas de sus mejores canciones.
–¿Cómo compone y crea música Coti?
–Considero que mis canciones son sumas de realidades y fantasías que me ocurren. Es una mezcla perfecta,es la síntesis que cualquier creador realiza.
–¿Cuales son las principales diferencias entre sus primeros trabajos y su último disco, Malditas canciones?
–La principal es que siempre intento superarme y hacer las cosas cada vez mejor. Intento ir aprendiendo. Uno pasa por diferentes momentos y la conexión con el público es crucial. Lo importante es ser sincero con lo que uno quiere en ese momento, con lo que quiere contar y como lo cuenta. Cada trabajo requirió su vida propia y son reflejos de una etapa vivida.
–¿Porqué "Malditas canciones?
–El título lo elegí con un poco de humor, con ganas de desmitificar el trabajo de los músicos. El nuestro es un trabajo artístico pero también artesanal. En una de las canciones del disco, que se llama también "Malditas canciones", hago referencia a esa gran paradoja que es escribir canciones para olvidar, para sacarse de encima, del subconsciente, las cosas que producen pesar. La contradicción de tratar de olvidar a través de lo que uno escribe, pero al mismo tiempo no querer hacerlo. Las canciones tienen vida eterna y vivirán por siempre porque se van metiendo en el inconsciente colectivo de la gente.
–¿Cual es su canción favorita de todas las que ha escrito?
–No podría elegir. Hay muchas que son favoritas porque a mi me encantan, pero luego hay otras que se vuelven especiales cuando ves que al público le gustan y reacciona. Esa comunicación con el público hace que se vuelvan favoritas. Pero ni siquiera tengo un disco preferido porque reflejan momentos diferentes de mi vida y eso es lo que verdaderamente me gusta.
–¿Cuáles son sus planes para el futuro? ¿Para cuándo un nuevo disco?
–Lo primero es terminar mi gira por España, que acabo a fin de mes. Después, en octubre, me voy a Argentina y estaré tocando por allí hasta finales de año. En lo referente a un nuevo trabajo, quizá para el año que viene, sobre abril.
–Iba a sacar un libro de poesía, ¿cómo va el proyecto?
–Prácticamente lo tengo terminado. Es algo que muchos de mis fans llevan tiempo esperando y saldrá cuando esté perfecto.
–Con sus canciones crea una "banda sonora" en las vidas de muchas de las personas que lo escuchan, ¿cómo se siente sabiendo eso?
–Creo marcar a la gente de esa manera es la ilusión de cualquier músico. Además de la función de "autoayuda" y terapia que para mi supone escribir música, la comunicación con otra gente, de otros lugares, de otras culturas es algo esencial y es lo que siempre trato de buscar cuando toco.
–¿Cómo se dio cuenta de que quería ser músico?
–Tuve la suerte de que mi familia siempre me apoyó. Desde muy chiquito me incentivaron. Pero cuando realmente lo decidí fue a los 12 o 13 años. Era lo que más me gustaba en la vida, hacer música, tocar la guitarra...
–¿Conoce Cangas?
–No, no lo conozco. He andado bastante por la zona, y Galicia me encanta. Justo la semana pasada estuve en Sanxenxo y fue increíble, di un concierto multitudinario y la gente fue muy cariñosa.
–¿Y qué les diría a los cangueses para que se animen a acudir al concierto de mañana?
–Que los espero. Voy a tocar canciones de todos los discos, de todas la épocas. Mis seguidores ya saben lo que se van a encontrar. ¡No me fallen!