DIANA BERNÁRDEZ - BUEU
Ropa usada, chalecos reflectantes, perfumes, pelo, bolsas de plástico y hasta teléfonos móviles. Todo vale para proteger la cosecha del popular millo corvo. Los cultivos de maíz de Meiro en el municipio de Bueu cuentan con un nuevo aliado desde mediados de agosto: un pastor eléctrico. Los miembros de la Asociación cultural Meiro decidieron instalarlo en sus fincas como remedio ante los ataques que comenzaron a sufrir a principios de verano. En San Miguel, la época de cosecha, recogerán un 40% menos de lo previsto.Este año la recolección se adelantará quince días por las altas temperaturas y la sequía.
La asociación de Meiro dedica habitualmente dos fincas al cultivo del millo corvo: Casal Gordo y Agro Souto. Este año los cultivos están en Agro Souto y en Chans, un terreno que prestó una vecina porque se encuentra más cerca de las casas, y así evitar los constantes ataques de animales salvajes a los cultivos. La presidenta de la asociación cultural, Victoria Martínez, explica que "o jabalí fai máis dano porque deixa todo tumbado que pola cantidade de millo que consume". Cuenta que los cerdos bravos acuden con sus crías y rompen las plantas de maíz para que también coman del suelo.
Además hay otros animales que amenazan la continuidad de una fiesta, que fue declarada de interés turístico por la Xunta de Galicia el siete de abril de 2009, como es el caso de el tourón y los caballos salvajes. "Sintes impotencia cando chegas á veiga e ves como non queda nada do traballo de todo o ano", manifiesta la presidenta de la asociación de Meiro.
Para evitar que los destrozos en las cosechas, los agricultores ya han probado todo tipo de remedios caseros. Desde dejar un teléfono móvil en la finca con el despertador programado para que asuste a los invasores, hasta técnicas más tradicionales como suelen ser los espantallos "temos catro chalecos reflectantes, dous amarelos e dous laranxas, e imos cambiándoos de lugar para que os animais crean que hai persoas vixiando", dice Victoria Martínez. A mediados del mes de agosto, despues de ver la cosecha reducida a la mitad, instalaron un pastor eléctrico que protegerá el millo corvo hasta la recolección.
El colectivo cultural tiene previsto programar actividades didácticas, la esfollada y la debullada. No tienen fecha prevista porque al realizarse al aire libre, en las fincas, dependerá de las condiciones meteorológicas. Despues de la recogida, calcularán el total de los daños ocasionados por animales en los terrenos. Por otra parte, valorán si es posible dar continuidad a la fiesta gastronómica que foma parte del catálogo internacional "Arca do Gusto de Slow Food", donde fue incluido como uno de los primeros productos gallegos de referencia de excelencia gastronómica.