ELENA MONDELO - BUEU
El Encontro de Embarcacións Tradicionais de Bueu vivió ayer su día grande. Y es que a partir de las cuatro de la tarde estos particulares barcos conformaron un peculiar paisaje en la ría pontevedresa. En el evento participaron diecisiete embarcaciones inscritas, aunque también estuvieron presentes los siete barcos de la asociación cultural Os Galos y O Chasula, del Museo Massó. El bote polbeiro de la asociación no pudo participar, ya que se encuentra expuesto en la entrada de la Festa do Polbo. Además, participaron espontáneamente algunas embarcaciones de recreo que aprovecharon el buen tiempo para navegar por la ría.
Los barcos se dispersaron por el mar, desde Beluso hasta Lapamán. El gran ausente a esta peculiar cita fue el viento. Aunque las embarcaciones lucieron sus velas igualmente, no pudieron avanzar con ellas por el mar, por lo que tuvieron que contar con la ayuda de un motor o, en la mayoría de los casos, con remos como hacían antaño los viejos "lobos de mar". No obstante, los más atrevidos disfrutaron de un descanso en plena ensenada buenense, ya que decidieron darse un baño durante el trayecto. Incluso hubo un participante que aportó un toque musical al evento y amenizó el encuentro con gaitas. Sobre las ocho de la tarde los participantes llegaron al muelle de Bueu y atracaron sus embarcaciones.
Aunque la salida marítima fue lo más destacado de la jornada, también hubo otras actividades como la charla de Tiago Pérez en el Centro Social. Para reponer fuerzas, los participantes degustaron las especialidades de pulpo buenense de A Festa do Polbo.
El Encontro de Embarcacións Tradicionais cierra este mediodía sus puertas. A partir de las 10 horas todos los curiosos pueden visitar los barcos, que están en los pantalanes. Además, habrá algunas travesías por el mar. A mediodía se procederá a la botadura de la embarcación "Jordeiro", un Tiknot francés construida por dos alumnos de la escuela A Aixola en el Estaleiro da Banda do Río. A pesar de que el modelo original es en poliéster, en esta ocasión se hizo en madera. Esta es la última construcción hecha en la famosa carpintería de ribeira de Purro. A partir de las 13 horas los participantes abandonarán el muelle buenense para volver a sus respectivos puertos.