REDACCIÓN - BUEU
La Guardia Civil mantiene abiertas las investigaciones por el robo de 11 caballos –seis yeguas, dos machos y tres potros– que tuvo lugar hace una semana en una finca de Ardán, parroquia de Marín lindante con la buenense de Cela, pero aún no ha recuperado los animales ni identificado a los sospechosos. Según el concejal de Medio Ambiente de Bueu, Manuel Otero, las pesquisas se centran en el entorno de las personas que dijeron ser los dueños de los équidos y renunciaron a llevárselos al advertirles el Concello que antes debían abonar los gastos ocasionados en varias fincas, según denunciaron los dueños de las mismas, o bien acudir a la subasta que se iba a realizar para sufragar esa cuantía y la manutención de la manada.
A pesar de que el círculo se cierra en torno a personas que se mueven en el negocio de los caballos, la Benemérita aún no tiene pruebas para saber de quién se trata. Otero espera que la situación se resuelva a corto plazo y se abonen los daños causados.