DIANA BERNÁRDEZ - O MORRAZO
Nuestro día a día cambia en verano y las parrillas televisivas también. Las programaciones menos cuidadas, las vacaciones y los nuevos horarios provocan que olvidemos al electrodoméstico que el resto del año ocupa un lugar privilegiado en los hogares. Mas no todo el mundo abandona esta costumbre por los contenidos que ofrece el medio: la falta tiempo y los nuevos hábitos sociales obligan cada vez a más personas a dejar de ver la televisión en su horario de emisión.
El consumo televisivo evoluciona al mismo ritmo que lo hacen los televisores. Pero también crece el número de personas que, por aburrimiento, deja de ver la televisión. Algunos afirman que lo hicieron porque directamente lo consideraban una pérdida de tiempo. Según el estudio "Televidente 2.0", elaborado por Antena 3 y Telefónica, el público ya no "para" sus vidas para ver "la caja tonta". La investigación evaluó el equipamiento tecnológico de los hogares españoles y determina que el 82% de las viviendas encuestadas cuentan con ordenador portátil y el 80% con un televisor de pantalla plana.
Cualquiera puede seguir los contenidos audiovisuales que le interesen a través de internet, el teléfono móvil o un ordenador con decodificador, entre otras alternativas. Así también se libera de la obligación de quedarse pendiente de la hora de emisión de su programa favorito.
Por otra parte, la televisión también ofrece otros usos o posibilidades. Su monitor y el de un ordenador pueden ser el mismo. El citado informe constata como se han intercambiado los papeles: La televisión ya se ve casi tanto desde internet como desde un receptor habitual y desde una consola de última generación podemos conectarnos a la red.
La gran revolución
Esta realidad convive con el gran cambio experimentado en los últimos meses en la recepción de la señal positiva: El apagón analógico y la llegada de la televisión digital terrestre (TDT). Los comercios de electrodomésticos de O Morrazo han detectado dos ciclos en las ventas de televisores y decodificadores de TDT: Inmediatamente después del apagón analógico, que en España ocurrió a principios de abril, las tiendas vendieron el triple de decoficadores que televisores en los municipios de Bueu, Cangas y Moaña. Y la segunda fase llegó en junio con las pantallas planas como grandes protagonistas. El sector manifiesta que "na comarca mercáronse moitos televisores para animar á selección no mundial".
Actualmente, pasada la resaca de "La Roja", se observan diferencias entre los concellos. En Cangas y en Bueu las personas mayores no temen los dos mandos a distancia que exige el decodificador, mientras que los más jóvenes prefieren renovar el equipo. En Moaña sin embargo la mayoría, sin distinción de edad, opta por cambiar el viejo electrodoméstico por uno más moderno.
Con las facilidades que ofrece la técnica para disfrutar de los contenidos de la industria televisiva, aún queda gente que no lo hace y no siempre por voluntad propia. La adaptación a la emisión digital se llevó a cabo por fases y en general en O Morrazo nadie se queja de problemas de cobertura. El edil buenense de Innovación, Andrés Lamosa, asegura que en el municipio "os problemas son puntuais" y reconoce que "algunhas zonas de Meiro e A Portela teñen quedado sen sinal, pero quedaron cubertas coas antenas de Cangas". Este ayuntamiento fue el más previsor ya que como manifiesta su concejal de Novas Tecnoloxías, Óliver Álvarez, "comezamos a instalar repetidores de sinal dous anos antes do apagón, cunhas axudas da Consellería de Industria". Por su parte, los moañeses cuentan con dos antenas propias en Monte Faro y Meixoeiro y su teniente de alcalde, Victor Pastoriza, asegura que "non temos constancia incidencias".
Lo que está claro es que con televisor o sin él se puede hacer vida normal aunque la visión de la realidad no sea la que ofrece el Telediario del mediodía o de la noche.