CÉSAR COLLARTE - MOAÑA
A la tercera debe ir la vencida. La empresa asturiana Jesús Martínez Construcciones S.A. asumirá la reforma del centro cultural Rosalía de Castro de Domaio, tal y como propuso ayer la mesa de contratación y posteriormente confirmó la xunta de goberno del Concello de Moaña. La compañía presentó una oferta económica de 406.204 euros, que resultó la mejor de las cinco empresas que concurrieron (la más alta ofreció 499.935 euros), y que rebajaba de forma considerable el presupuesto base de licitación, fijado en 532.000 euros.
Jesús Martínez Construcciones S.A. dispondrá ahora de un plazo de seis meses, fijado en el pliego de condiciones, para ejecutar las actuaciones. La tramitación, no obstante, debe continuar por los cauces habituales, que marcan diez días de plazo para completar la documentación requerida y, a continuación, se hará la adjudicación definitiva.
Tercera adjudicación
Es la tercera vez que esta obra sale a concurso, después de un largo periplo iniciado en 2007. Tras una intensa tramitación, la reforma del centro cultural fue adjudicada en 2008 a una empresa que después no quiso firmar el contrato y hacerse cargo de la actuación. Posteriormente salió a concurso de nuevo en 2009 para recaer en la firma Tecode, que comenzó las tareas pero tras 15 días de trabajo abandonó y posteriormente se declaró en quiebra. Ahora el concello aspira a que la actuación pueda llevarse a buen puerto de una vez por todas.
La reforma contempla como una de sus principales actuaciones la demolición de un anexo del edificio original y la excavación para ubicar un pequeño auditorio con capacidad para 130 butacas, que iría situado por debajo de la rasante del edificio. La cubierta de este salón de actos estaría acondicionada para ser accesible y poder ser utilizada como terraza.
Mejora de accesibilidad
Asimismo, se contempla la mejora de la accesibilidad con la instalación de dos ascensores. Uno de ellos uniría la entrada desde la calle con la terraza mientras que el otro uniría el auditorio con las dos plantas superiores. También se prevé la remodelación de todos los acabados.
En total, la obra dejará un centro cultural con aproximadamente 697 metros cuadrados de superficie distribuidos en tres plantas. La baja se destinaría a los servicios administrativos y recepción, además del propio auditorio (que ocuparía 193 metros cuadrados) y del porche. La primera planta tendría un área de casi 145 metros cuadrados y la segunda de 135. En una de ellas se mantendría la biblioteca y en la otra la intención del concello es habilitarla para que acoja una ludoteca.