JUAN CALVO -?CANGAS
El Concello de Cangas y la Comunidad de Montes de O Hío señalizarán a partir de mañana los accesos de Donón y limitarán la velocidad máxima de la zona a 30 kilómetros hora en todos los viales, según acordaron ayer en una reunión en la que participó la concejala de Tráfico, María José Vilas, representantes de la Comunidad de Montes de O Hío y también directivos de la Cofradía de Pescadores de Cangas. No hay que olvidar que los pescadores son parte fundamental en esta iniciativa, ya que son los que habitualmente circulan por la zona. Todas las pistas tendrán sentido único y habrá un cartel de prohibido estacionar. El principal objetivo de estas medidas es que se liberen de coches la zona para que los vehículos de emergencia puedan evacuar a gente. Este año urge más que otros, porque la playa de Melide obtuvo la clasificación de bandera azul.
Tres caminos estará cortados totalmente al tráfico: Camiño da Costeira, de Castiñeiros y de Sobrido. En el inicio de los mismos se colocará una cadena, de manera provisional, aunque en un futuro se piensa en instalar unos pivotes. Dispondrán de llave los comuneros y la cofradía de Pescadores. Los pescadores y percebeiros que circulan habitualmente por la zona deberán llevar siempre su identificación, con el fin de que pueda ser mostrada los vigilantes de Medio Rural si la requiere al ver un vehículo en la zona en la que está prohibido el paso.
También habrá un parking habilitado y perfectamente señalizado en la zona de abajo, muy cercano a la playa de Melide, con el fin de que los turistas que se acerque a la zona puedan dejar sus vehículos en un lugar que no molesten.
La intención es que esta ordenación del tráfico en la zona de Donón sea operativa ya este fin de semana. Operarios del Concello de Cangas y comuneros de O Hío ayudarán a realizar las tareas de señalización que se acordaron en la reunión de ayer, que es una muestra de colaboración entre el Concello y colectivos implicados.
La preocupación por ordenar el tráfico en la zona de Donón se debió principalmente porque un fin de semana una persona tuvo que ser evacuada por mar ante la imposibilidad de hacerlo por tierra, ya que los vehículos estacionados a ambos lados de los caminos lo hacían imposible. Tres días más tarde, un marinero sufrió un percance y hubo también dificultades para evacuarlo. A esto hay que añadir el interés de todos en cuidar este espacio natural, restringiendo de alguna manera el paso de vehículos.