JUAN CALVO - CANGAS
Concluyeron ayer las tradicionales fiestas de la parroquia de O Hío, siempre tan esperadas por todo el municipio. Cuentan con una bien ganada fama y, además, se celebran cuando llegan a O Hío los primeros turistas del mes de julio, lo que ayuda también a elevar el tono festivo. También se produce el retorno de emigrantes que en vacaciones acuden a su pueblo natal para festejar santos y rememorar viejas historias.
Las de O Hío son unas fiestas grandes, que comienzan ya a celebrarse el día 26 de junio, fecha en la que abre la Semana Cultura. Los conciertos de las corales orfeones y los de las bandas de música coparon este año el programa que adelantó, y mucho, el festejo. La comisión puede estar satisfecha de su organización, ya que el éxito fue reconocido por todos y los habitantes de la parroquia animan para que el próximo año haya una cuarta edición de la Semán Cultural.
Tras el éxito de la Tuna Rastafari, que actuó la noche del viernes, nadie se marchó tampoco descontento con el Festival Folclórico, en el que participó el grupo local Soavela.
El tiempo acompañó a las verbenas, que fueron capaces de restar animación a la movida de Cangas y de otras localidades limítrofes. Además, había orquestas y grupos con fama, la ya dicha Tuna Rastafari, las orquestas Florida y Benidorm y ayer Poceiro y Nueva Moda.
La solemne procesión, que tenía fijada su salida para después de la misa, que fue a las 12,15 horas, tenía mucho morbo político. De hecho, respondió a las expectativas. Allí se dieron cita los de uno y otro bando. La alcaldesa de Cangas y vecina de O Hío acompañada por edil de Turismo, Mercedes Giráldez, y los ediles del PSOE, Héctor Otero y María José Vilas. La Diputación Provincial había anunciado la presencia del líder del PP, José Enrique Sotelo, y esta vez sí acudió a la cita.