JUAN CALVO - CANGAS
Primer fin de semana de la temporada alta de verano y primer gran dispositivo nocturno de la Guardia Civil en coordinación con la Policía Local de Cangas que mantuvo en vilo a la población. Un total de 25 agentes y 12 vehículos de la Guardia Civil participaron en este operativo, que comenzó a las 3.00 horas y concluyó a las 7.00 horas , y tenía como objetivos principales la protección de patrimonio municipal y hacer cumplir los horarios de cierre de los establecimientos nocturnos, bares, pubs y discotecas. Mientras, por otro lado, la Policía Local se ocupaba de realizar controles de alcoholemia en la avenida de Ourense.
La Guardia Civil dispuso a sus agentes en la zona de la movida, en la avenida de Marín, calle Ferrol y adyacentes. Su sola presencia intimidó a los jóvenes y no hubo que registrar ningún tipo de altercado ni tampoco destrozos en mobiliario urbano, algo que se venía dando con gran frecuencia.
Según pudo constatar la Guardia Civil, la práctica totalidad de los establecimientos controlados incumplía el horario de cierre, por lo que recibieron una primera advertencia. La próxima vez, porque habrá muchas más a lo largo de este verano, según indicaron fuentes próximas a la Guardia Civil, se procederá a imponer la sanción correspondiente, que alcanza en la mayoría de los casos los 90 euros. No obstante, desde la Concejalía de Seguridade también se advierte de que los incumplimientos reiterativos de los horarios de cierre podrán también acabar en un expediente que puede conducir a su cierre. El objetivo de toda esta operación es hacer compatible el ocio del fin de semana de los jóvenes con la necesidad de otros de descansar.
Controles de alcoholemia
La masiva presencia de la Guardia Civil dejó sorprendida a la población, que pensó que había sucedido algo, ya que no se esperaban encontrar a la salida de los establecimientos nocturnos con tantos agentes pidiendo documentación y controlando vehículos.
En este operativo se puso también de manifiesto la coordinación entre los dos cuerpos de seguridad: Guardia Civil y Policía Local, desempeñando cada uno su labor en plena armonía.
La noche fue tranquila, pese a ser la primera de la temporada alta, una vez pasados también los exámenes de selectividad. En todos los controles de alcoholemia que realizó la Policía Local de Cangas, no se registró ni un sólo positivo, algo que extrañó a todo el mundo, ya que siempre acostumbra a caer alguien.
La Policía Local también ayudó a la Guardia Civil en el control sobre los establecimientos nocturnos.