REDACCIÓN- CANGAS
La joven de Cangas A.M.C.. de 16 años de edad, ingresada ayer en la UCI del Policlínico de Povisa tras ser rescatada cuando se ahogaba en la playa de Canabal, entre Moaña y Cangas, seguía ayer en estado muy grave. Al cierre de esta edición, se seguía temiendo por su vida, pese a que por la tarde se había intentado bajar la sedación a la que estaba sometida para comprobar cómo respondía. A la UCI de Povisa llegó tras una parada cardiorespiratoria prolongada, según señala la clínica donde está siendo atendida.
El hermetismo que había el jueves en torno al suceso no se disipó ayer del todo. Las causas todavía se desconocen y los testimonios de las amigas que la acompañaban no aclaran tampoco demasiado. Informaron a la Guardia Civil y a los técnicos de emergencia que se encontraban jugando dentro del agua, buceando y haciendo piruetas. Aseguran que cuando vieron que A.M.C estaba boca abajo flotando no le dieron, al principio, demasiado importancia, creyendo que estaba jugando a hacer el muerto. Como la joven tardaba en recuperar la posición se acercaron hasta ella y fue cuando comprobaron que se estaba ahogando. Ellas fueron las que la acercaron a la orilla y después llamaron al 112.
Un médico y una técnico sanitario del Centro de Salud de Cangas fueron los primeros en acudir a la playa de Canabal, trasladados por una ambulancia del 061. Ellos le practicaron el primer masaje cardíaco. Después se alertó al helicóptero H4 con sede en Ourense y a Protección Civil de Cangas para preparar la evacuación. Más tarde se decidió enviar la ambulancia medicalizada porque era un sistema más rápido.