D.G.P. - O MORRAZO
La plantilla de trabajadores del servicio de recogida de la basura está formada por más de una treintena de personas. Uno de los más veteranos es Juan Carracelas, que acumula casi diez años adscrito a la ingrata tarea de recoger los residuos. "É un traballo que ten que facer alguén. A xente que vén a traballar agora está máis concienciada e non creo que a ninguén se lle caian os aneis por isto", afirma. El comenzó con Urbaser y afirma que desde aquella época hubo algunos cambios importantes, aunque no olvida que "tamén houbo que facer presión e incluso tivemos que ir a unha folga".
Una de las mejoras esenciales es la del horario de trabajo. "Antes tiñamos que traballar oito, nove dez ou as horas que fixera falta. Non era todos os días, pero tiñas que completar aquela ruta e había que facelo", explica. Recuerda que una de las jornadas más complicadas era la del lunes: "Aquilo era terrible porque quedaba o lixo acumulado do domingo". Sin embargo, ahora hay más personal y los turnos de trabajo son de seis horas y veinte minutos. El capítulo salarial fue otro de los que experimentó mejoras, aunque Carracelas entiende que los sueldos de la plantilla "aínda son moi baixos".
La llegada de una nueva empresa y nueva maquinaria puede ser un punto importante para aumentar la calidad del servicio, pero no el único. "Creo que a xente tamén debería concienciarse un pouco. Nos contenedores segue aparecendo moita herba e séguese deixando lixo fóra", cuenta. A veces los operarios también deben luchar con la tocudez vecinal: "Hai ocasións que cambiamos un colector de sitio para que quede mellor e que beneficie a todos, pero ao día seguinte xa aparece de novo no sitio anterior. Ás veces non hai maneira coa xente", explica entre risas.