REDACCIÓN - O MORRAZO
Jonathan C.P., de 25 años y vecino de Nerga, reconoció ayer a medianoche a la Guardia Civil que era él quien conducía el vehículo Renault Megane que se salió de la calzada y se empotró contra un terraplén en el vial de Herbello. Con sólo unos rasguños, huyó del lugar monte a través, y fue su madre quien compareció en la zona del siniestro para manifestar a los agentes que era ella la que pilotaba, intentando exculpar a su hijo con el argumento de que se encontraba en casa y durmiendo. La Benemérita, guiada por varios testigos, no dio crédito a esa versión, exigió hablar con el joven y, finalmente, logró que confesara. Además, le realizaron las pruebas de alcoholemia, que dieron positivo.
La declaración de los protagonistas arrojó luz a un extraño suceso que no hizo más que enredarse en los primeros momentos. Varios testigos alertaron de que, pasadas las diez de la noche del viernes, un coche se salió de la calzada e impactó con fuerza contra el desnivel del monte. Creyeron que sus ocupantes estaban atrapados en el interior, aunque pronto vieron salir al menos a un joven, que luego se perdió entre el arbolado y que los equipos de emergencias (Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil) no lograron encontrar.
La madre de Jonathan C.P. no tardó en llegar para autoexculparse, pero la versión no coincidía con las de los testigos, por lo que los agentes optaron por preguntarle al hijo, que además presentaba daños en una mano, probablemente como consecuencia del golpe. Fuentes de la investigación apuntan que el asunto quedó resuelto tras su declaración, en la que reconoció ser el conductor del coche.