D.G.P./F.G.S. - O MORRAZO
La negra estadística de accidentes y fallecidos en las carreteras de la comarca de O Morrazo sigue aumentando en este inicio de año 2010. La última víctima mortal es un vecino de Bueu que murió en la madrugada del jueves al viernes en un atropello ocurrido en la PO-551 a su paso por la parroquia de Cela. El fallecido es Manuel Lino Freire Pazos, soltero y de 58 años de edad, y que en el momento del suceso cruzaba la calzada para dirigirse a su domicilio, sito en el lugar de Paradela.
Los hechos ocurrieron alrededor de la una de la madrugada y el hombre acababa de salir del bar Muíño Vello, situado justo a uno de los lados de la PO-551. El hombre se disponía a cruzar unos metros más adelante, a la altura de la parrillada San José, cuando fue atropellado por un Ford Orion –con matrícula PO 9960 AK– que circulaba en dirección a Bueu. El punto en el que se registró el accidente, a la altura del kilómetro 8.500 de la PO-551, es una recta en la que no existe ningún paso de cebra.
Las fuentes consultadas explican que tras el accidente el conductor alegó en su declaración a los agentes de la Guardia Civil que el fallecido cruzó de repente la carretera, con lo que prácticamente se le echó encima, lo que también explicaría la ausencia de fuertes huellas de frenada. "Nesta zona non hai moita luz e ademais o home ía con roupa escura, co cal o rapaz non puido facer moito", explican algunos de los vecinos que salieron de noche para intentar socorrer al fallecido. Sin embargo, la muerte fue casi en el acto y alrededor de una hora después el juez autorizó a la Guardia Civil a proceder al levantamiento del cadáver.
Prueba de alcoholemia
Hasta el lugar de los hechos se desplazó la Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local de Bueu. Al conductor, un joven de 20 años del lugar de Caños de Moledo (parroquia de Ardán, en Marín) y cuyas iniciales son J.A.P.F., se le practicó la prueba de alcoholemia en el mismo lugar del accidente, dando un resultado negativo.