REDACCIÓN - CANGAS
Una vivienda en avanzado estado de construcción en Aldea de Arriba, en la parroquia canguesa de Coiro, amaneció ayer con las fachadas, ventanas y puertas exteriores pintadas con grafitis y mensajes insultantes, en un acto de "mala leche" que se produce justo un año después de otro similar que tuvo lugar en la madrugada de San José de 2009 y que obligó a chorrear las fachadas, dañó las puertas y ventanas de aluminio y obligó a aplicar una capa de líquido antigrafiti a los muros del cierre perimetral. El dueño de la casa, a la que sólo le faltan algunos retoques para poder estrenarse, denunció ayer los hechos en el cuartel de la Guardia Civil, y los agentes se trasladaron al lugar para realizar un informe e investigar la autoría.
El ataque se produjo durante la noche. El autor o autores entraron en la propiedad tras cortar con alicates o tenazas la malla metálica que rodea la finca desde otra colindante. Ya en el interior, descargaron los botes de pintura negra y roja en las fachadas y mobiliario con líneas que tendrían como motivación principal "hacer daño" e insultos que se suponen dirigidos a su propietario. Incluso se permitieron la "molestia" de forzar una de las persianas para poder pintar la ventana y agravar las consecuencias. Los agentes dirigen sus pesquisas hacia algunos ciudadanos que podrían tener una enemistad manifiesta hacia el dueño justo en el día que celebra su santoral. Las pisadas en los alrededores o las huellas en los cristales podrían aportar pruebas que conduzcan a su esclarecimiento.
Los afectados calculan en "varios miles de euros" el dinero necesario para reparar los desperfectos, además del desgaste de los materiales por los métodos de chorreo empleados. En los últimos meses aplazaron su traslado a la vivienda a falta de algunos "retoques", y las nuevas pintadas obligarán a intensificar la vigilancia y retrasar de nuevo el estreno de la casa.