CRISTINA G. - CANGAS
El presidente de los Comuneros de Darbo, en Cangas,Alfredo Moldes, sale al paso de la polémica que generó la decisión de la asamblea que aprobó una solicitud del Club de entrenamiento canino Terrameiga para utilizar las instalaciones del campo de fútbol de Montecarrasco para entrenar a los perros. Estas instalaciones las utilizan ahora los equipos base del Alondras y los veteranos. Moldes asegura que “los vecinos se nos han echado encima” porque dicen que la Comunidad está apostando más por los perros que por los deportistas, en alusión a la decisión de la Comunidad que rechazó el año pasado el convenio propuesto por el Concello de Cangas a través del cual se cedían las instalaciones al ayuntamiento y éste las dotaba de hierba artificial para que pudieran entrenar mejor los equipos base del Alondras. La directiva del club de fútbol demandaba desde hacía tiempo unas instalaciones de hierba. Tras el rechazo de la asamblea, las relaciones con el Concello se enfriaron y se crisparon.
Moldes aclara que el campo del Montecarrasco, que es propiedad de los comuneros, lo utiliza el Alondras de lunes a domingo (de lunes a viernes: de 18 a 22 horas; los sábados por la mañana y el domingo todo el día). Los sábados por la tarde lo utilizan los equipos de veteranos. Añade que las instalaciones son para uso vecinal de la parroquia y de todo el municipio y que el club canino es una entidad deportiva más. Añade que ellos no se inventaron la solicitud como “vendetta” contra el Concello: “No vivimos de esto”. De la solicitud de este club asegura que además sólo es para utilizar las instalaciones dos días a la semana, martes y jueves, de 20 a 22 horas. Lo que sí se les dijo, insiste el presidente de los comuneros, es que habría que dejar pasar la actual temporada para no entorpecer el calendario establecido de horas de entrenamiento de los futbolistas.
Una vez que finalice esta temporada, Moldes reconoce que habrá que sentarse con la Fundación Cangas Deportes, que es la que lleva la gestión, “para colocar los horarios de uso del campo”. Insiste en que el campo es de uso vecinal de la parroquia y del concello de Cangas “no queremos problemas y con el único objetivo que estamos aquí es para realizar una gestión de recuperación del monte y de sus zonas de interés”.
Respuesta de Héctor Otero
El concejal de Servicios de Cangas, Héctor Otero, asegura que los comuneros de Darbo son libres de aceptar a este club como también lo fueron al rechazar una propuesta de mejora de las instalaciones: “Ellos son los dueños del campo y resolvieron democráticamente darle chance al club canino y poco más. Si eso no va reñido con los usos del campo, allá ellos”. De todas formas, sí le causa extrañeza.