CRISTINA G. - CANGAS
La Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio confirma que la obra del desdoblamiento del Corredor del Morrazo se ejecutará por concesión de obra pública, es decir, recurriendo al capital privado, aunque sí descarta que esto vaya a implicar algún tipo de peaje para los usuarios. Aclaran que la empresa a la que se adjudique la obra del desdoblamiento, cuyo proyecto está todavía sin presentarse aunque muy próximo a concluir según las últimas noticias de los alcaldes de O Morrazo, se encargará de la construcción del nuevo vial, incluyendo su coste, y del mantenimiento de la vía mientras no entre en servicio. ¿Y que gana la empresa? Lo que hará la Xunta, según explican en la consellería, es pagar a la firma encargada de la construcción un canon que se establecerá en función del tráfico de vehículos que soporte, pero insisten en que nunca implicará un peaje. De todas formas, la consellería no aporta más datos respecto al presupuesto de la obra y los años que deberá estar pagando ese canon a la empresa adjudicataria.
El Corredor del Morrazo fue abierto al tráfico en diciembre de 2005 y sólo en cuatro años ha superado las expectativas máximas de tráfico., establecidas en 20.000 vehículos diarios. El Corredor tiene una longitud de 15 kilómetros y discurre entre los municipios de Moaña y de Cangas. Sus límites de absorción de vehículos, con los que fue proyectada esta vía, fueron superados ya en 2008, según figura en el Plan Sectorial de la Red Viaria de Vigo y su Área de Influencia. Por esta carretera, según los últimos datos, circulan al día más de 15.000 vehículos, llegando a sus índices más altos en la época de verano, con máximos de hasta 18.824 vehículos por el túnel de Domaio en 2006, que se incrementaron por encima de los 20.000 al año siguiente. En los meses de verano, el Corredor llega a colapsarse con largas retenciones de vehículos debido al embudo que supone el enlace con el puente de Rande. En este incremento de vehículos también influyó la supresión del peaje de la autopista en Rande, que siempre ejerció como barrera a la circulación rodada a favor del transporte marítimo de pasajeros entre Vigo y O Morrazo, que por contra sí sufrió las consecuencias de la liberalización del peaje.
Los alcaldes de Cangas y de Moaña miran con recelo este modelo de financiación de la Xunta porque supone privatizar la administración pública. De todas formas los nacionalistas Clara Millán y Xosé Manuel Millán, respectivamente, siguen sin tener información de la consellería sobre el proyecto del desdoblamiento.