FRAN GUTIÉRREZ SAS - MOAÑA
El gobierno local de Moaña está estudiando la posibilidad de instaurar lo que se ha dado en llamar “bautizos civiles”, una alternativa laica al ritual católico. En realidad consiste en un procedimiento denominado recibimiento civil cuyo fin es “dar la bienvenida democrática a los recién nacidos” en palabras de uno de los promotores de la iniciativa en el ayuntamiento madrileño de Rivas Vaciamadrid, el segundo del Estado en sumarse a esta propuesta que inició el ayuntamiento de Igualada (Barcelona) en noviembre de 2004.
El objetivo de un acto de estas características es que los padres que tienen hijos con edades comprendidas entre los 0 y los 6 años puedan sellar un compromiso escrito según el cual se comprometan a “defender los derechos de los niños”. Durante la ceremonia civil el alcalde o concejal lee algunos de los artículos recogidos en la Convención Internacional de los Derechos de la Infancia, aprobada en 1989, y posteriormente invita a los padres y familiares a que la vida del niño sea lo más placentera posible, procurando el bienestar del menor. Al igual que si se tratara del sacramento religioso, las familias que optan por un bautizo civil para sus hijos suelen celebrar después una fiesta con sus seres queridos. El acto concluye con la firma de la Carta Municipal de Ciudadanía del Niño.
En Moaña la idea llegó de la mano de unos padres del municipio, que se pusieron en contacto con el alcalde, Xosé Manuel Millán, hace varios días para pedirle que se lleve a cabo una ceremonia de recibimiento civil para su hija recién nacida. Por eso ahora el gobierno local sopesa la posibilidad de elaborar y aprobar en el pleno de la corporación la normativa necesaria para instaurar esta medida. Para ello desde el Concello se han puesto en contacto con los dos únicos ayuntamientos de Galicia que ya han institucionalizado el “bautismo civil”, Oleiros y Marín. De momento, el único Concello que ha remitido la documentación a Moaña ha sido la siempre progresista administración de Oleiros.
Desde el municipio coruñés argumentaron esta medida aprobada en el 2008 asegurando que se trata de una ceremonia “para presentar aos nenos e as nenas á sociedade, coa pretensión de que se sintan integrados na comunidade e partícipes de dereitos, liberdades e deberes que a todos atinxen”. Además, desde Oleiros defienden que así se pretende iniciar a los niños “no longo camiño das actitudes cívicas, que lles conduzan a un porvir pacífico baseado nos valores indivisibles e universais da dignidade humana, a liberdade, a igualdade e a solidariedade”. Eso sí, el reglamento municipal deja claro que el recibimiento civil no produce efectos legales ni presupone ningún privilegio para el niño en cuestión.
En el caso del ayuntamiento pionero de Galicia en este asunto, la edad máxima permitida para los niños cuyos padres opten por la alternativa laica al bautizo es de 2 años, a diferencia de sus homólogos del resto de España, que llegan a permitir el recibimiento civil hasta los 6 años en algunos casos.
Caso “famoso”
Uno de los casos más sonados de este tipo de ceremonias se produjo en Madrid, cuando el Ayuntamiento de la ciudad dio la “bienvenida democrática” al hijo de la actriz Cayetana Guillén Cuervo, en una ceremonia que fue más simbólica que oficial, pues Madrid no tiene aprobada ninguna normativa al respecto. Este acto lo ofició el edil socialista Pedro Zerolo.
A diferencia del matrimonio civil esta figura no existe desde el punto de vista legal, siendo los propios ayuntamientos los que han tomado la iniciativa y elaborado las normativas necesarias para hacer realidad un derecho que muchos consideran una demanda de parte de la sociedad. Eso sí, estas medidas no estuvieron exentas de críticas, sobre todo desde los sectores católicos, que lo consideran un ataque a un ritual religioso.